miércoles, 13 de julio de 2016

¿Añadir alguna cosa?

No sabríamos ya "añadir". Sólo cabe dejarse llevar por un silencio inédito que ha de decir mucho más que cualquier gesto o palabra... Tal vez haya por allí un sendero también desconocido que nos indique una "liberación" nueva... Pero no hay "liberaciones" nuevas.
Procuramos romper las cadenas que ayer nos ligaban y levantar, bien alto, las celosías oprimentes de "lugares" harto cerrados. Pero no logramos demoler la infamia que desfila por avenidas y parajes, afirmándose en gritos y sinrazones...
En suma, parece que no acertamos a "pasar más allá".
¡Si supiéramos pasar! ¿No aprendemos de las aves que, en su vuelo y a riesgo de su vida, efectivamente pasan y van?
Si te arriesgas, si arriesgas tu vida, pasarás.
No importa perder nada... Porque nada se pierde... Déjate pues levantar en vuelo. Porque tú no te levantas...
¿Recuerdas a San Juan de la Cruz: "sobre toda criatura levantada"? Pues eso mismo... Medita y sigue por allí.

Alberto E. Justo



martes, 12 de julio de 2016

vocación de monje...

La intención más grande, el deseo mayor, la vocación de permanecer siempre en el Corazón de Cristo... ¿Dios puede negar lo que tanto, desde el fondo de la conciencia, ASPIRA a Él? Porque la "aspiración" es don del Padre que nos hace hijos en el Hijo, en el Espíritu Santo...
No podemos describir ni explicar lo que supera cualquier expresión. Lo que sí sabemos, y es así, es que ser monje consiste, en efecto, en desearle con Su deseo...
Todos los claustros del mundo, todas las ermitas, todas las mayores soledades: valles, desiertos y montañas, no alcanzan a insinuar siquiera, lo que cumple el deseo de ir a solo Dios. Solo, a solas con el Solo.

Alberto E. Justo



lunes, 11 de julio de 2016

Dentro del Misterio

Unión que no se explica ni se define: simplemente es. De allí brota la fuente y la vida. En el misterio está la vida y su sentido. En el silencio su razón sublime. Brota y vivifica sin que yo me apresure a componer nada...
Ya sabemos que lo más secreto es lo más fecundo...

Alberto E. Justo


domingo, 10 de julio de 2016

trabajo y oficio...

El "sudor de nuestra frente" se nutre en mil ocasiones y oportunidades, de esas que no descubrimos en un instante. Percibimos, sí, la fatiga, y no acertamos a responder acerca del cansancio o de la experiencia de una derrota...
Y, sin embargo, la carencia de resultados inmediatos, la demora de cualquier éxito, ha de llegar a nuestras horas como una bendición de Dios.
Hace tal vez algunos instantes festejábamos nuestras tareas, hasta que las sombras de la noche nos entregaron la vanidad de tantas cosas y la desaparición de esas ilusiones que pretenden elevar nuestras vidas.
Ahora el escenario, el inmenso escenario, tiene decorados muy diversos. Allá, al fondo, un telón azul, muy fuerte, nos recuerda un pedazo de cielo que ya no está.
Los "decorados" engañan desde luego. Por eso elevamos el corazón más allá de fantasmas e ilusiones, sin llegar a adivinar lo que está más lejos... (¿o más cerca?)
Es verdad que las sombras velan, pero -también- revelan. Lo que hasta ayer juzgábamos luminoso, hoy desaparece...
Y es que la luz, la luz verdadera, no engaña, a pesar de los discursos de los necios.
Es la Mirada Divina que permanece en nuestro corazón, porque lo que se nos antojaba ausente ya es, sin duda, presente.

Alberto E. Justo

viernes, 8 de julio de 2016

En la búsqueda está el "encuentro"

¿Cómo liberarnos de las angustias o de los apresuramientos de esta hora, cuando todo parece borrarse por su misma aceleración?
Nos sabemos llamados a un horizonte, a más allá de un horizonte,  a superar fronteras y alturas...
Es necesario ver y descubrir, abrazar y subir, no quedar detenidos, sino proseguir esa búsqueda que parece no acabar.
Pero acaba...
Insisto en descubrir la grandeza verdadera...

Alberto E. Justo


jueves, 7 de julio de 2016

la "grandeza verdadera"

El día que descubras tu verdadera grandeza... Ya no precisarás otras cosa que "aquello"...
Descubre pues el secreto admirable. No tienes que mendigar nada... Ya lo tienes todo o, en realidad, ya eres lo que eres, más allá de cualquier frontera. Llena tu corazón en la Única Fuente...
¿Quieres saber quién eres? Olvida los intermediarios y las razones. No te detengan reparos ni dudas. Nadie puede darte lo que no se da ni lo que no eres. ¡Nadie te dará lo que no eres por más antojos y caprichos que se esgriman!
Algunos invocan mejores "condiciones de lectura". Otros se hunden en un terrible piélago para... "más poder"... Pero tú eres poseído por un Bien Infinito, ¡apártate de lo que no es!

Alberto E. Justo


miércoles, 6 de julio de 2016

oración incesante...

¿Cómo arrodillarme, Señor, y permanecer cada segundo en el silencio de tu Corazón, sin apartarme jamás? Una pregunta y mil preguntas que superan y trascienden cualquier respuesta... Y sólo digo y clamo :-¡Ven Señor Jesús! No tardes...
¿Hay algo que añadir a la ...vida? La intimidad profunda en el Espíritu ¡tan poco valen las palabras!

Alberto E. Justo