No, es hoy, hoy mismo, no tienes que aguardar. El Amor de Dios es "ahora mismo". Arrepiéntete de todos tus pecados y abre tu corazón. El Señor ya está, Él es , así, simplemente...
En la confianza está el secreto de esa fuerza que no te ha de faltar.
¡Qué grande, qué hermoso, es el "AHORA" de Dios! Todo lo tienes ya, goza y exulta en la Presencia inefable que no tiene ocaso.
Alberto E. Justo
viernes, 22 de julio de 2016
jueves, 21 de julio de 2016
no temas, no, no hay "derrotas"
Si te parece que pierdes, apártate de lo que simplemente "parece". Que no te engañe la manifestación sombría de lo que no es.
¿Y si se pierde esa joya, o ese cuadro tan bello? ¡Tantas cosas pasaron, fueron y se fueron no sé por cuáles caminos del mundo! Y, sin embargo, brotan de nuevo en fuente purísima, desde el oculto fondo del corazón.
No te importe la "derrota", no te juzgues vencido, no es necesario, ni mucho menos, alcanzar determinadas medidas... Porque no hay "medidas". El Amor de Dios no tiene "medida".
¿No te dieron el "premio" que suponías y, tal vez, merecías ayer? Es cosa normal y habitual... ¿Quién reconoce esto o aquello? ¿Qué es reconocer?
Deja que el arroyo lleve esas hojas que pasan y se van. Simplemente deja. Suelta, en suma, no aferres y reposa en la hondura que no se sospecha.
Alberto E. Justo
¿Y si se pierde esa joya, o ese cuadro tan bello? ¡Tantas cosas pasaron, fueron y se fueron no sé por cuáles caminos del mundo! Y, sin embargo, brotan de nuevo en fuente purísima, desde el oculto fondo del corazón.
No te importe la "derrota", no te juzgues vencido, no es necesario, ni mucho menos, alcanzar determinadas medidas... Porque no hay "medidas". El Amor de Dios no tiene "medida".
¿No te dieron el "premio" que suponías y, tal vez, merecías ayer? Es cosa normal y habitual... ¿Quién reconoce esto o aquello? ¿Qué es reconocer?
Deja que el arroyo lleve esas hojas que pasan y se van. Simplemente deja. Suelta, en suma, no aferres y reposa en la hondura que no se sospecha.
Alberto E. Justo
miércoles, 20 de julio de 2016
oculto en el bosque
¿Por qué no? También el bosque tiene semejanza con el desierto. Tal vez la soledad, hasta el silencio que tanto amamos...
Figuras que aparecen en nuestro interior y que son -¡tan pequeñas!- comparadas con la grandeza del corazón...
Pero no se trata aquí de conceptos o de imaginaciones. El "interior" es una vivencia que se descubre por gracia de Dios. Son los "latidos" del corazón, el respiro que no se define, en suma esa vida participada que nos viene de Dios.
Alberto E. Justo
Figuras que aparecen en nuestro interior y que son -¡tan pequeñas!- comparadas con la grandeza del corazón...
Pero no se trata aquí de conceptos o de imaginaciones. El "interior" es una vivencia que se descubre por gracia de Dios. Son los "latidos" del corazón, el respiro que no se define, en suma esa vida participada que nos viene de Dios.
Alberto E. Justo
martes, 19 de julio de 2016
Descubre el amplio respiro
Recibe desde el "secreto" la luz que no tiene ocaso. ¿Quieres convertirte en un peregrino "nuevo"? No es necesario, serás el peregrino de siempre, pero descubriendo la verdadera "morada" en lo profundo del corazón.
Lucha en tu sendero, no te apartes. El Señor está contigo.
Déjate amar, no dudes...
Tienes tu casa en el Corazón de Dios.
Muchos son los titubeos y no pocas las vacilaciones. El Señor nos dice, sin embargo, que, a pesar de lo que sea, lo amemos con entera confianza y abandono.
Alberto E. Justo
Lucha en tu sendero, no te apartes. El Señor está contigo.
Déjate amar, no dudes...
Tienes tu casa en el Corazón de Dios.
Muchos son los titubeos y no pocas las vacilaciones. El Señor nos dice, sin embargo, que, a pesar de lo que sea, lo amemos con entera confianza y abandono.
Alberto E. Justo
Vivencia siempre despierta
Ayer salí de mi casa para ingresar en un convento... Hoy salgo de un convento para ingresar en el monasterio de mi corazón...
Ayer partí hacia afuera, hoy parto hacia adentro...
He hallado la montaña que se eleva más allá... Porque hay una cima escondida...
Ayer me hallaba en el lugar que, como tal, me parecía el propio... Sin embargo mis pasos me conducían y me conducen a "otra parte", que es "más que lugar".
Salí de donde estaba y estoy aquí y ahora...
Alberto E. Justo
Ayer partí hacia afuera, hoy parto hacia adentro...
He hallado la montaña que se eleva más allá... Porque hay una cima escondida...
Ayer me hallaba en el lugar que, como tal, me parecía el propio... Sin embargo mis pasos me conducían y me conducen a "otra parte", que es "más que lugar".
Salí de donde estaba y estoy aquí y ahora...
Alberto E. Justo
Descubrí mi ermita en el único claustro...
La barca se desliza por el centro del río y las ramas de los grandes árboles cubren, de orilla a orilla, el cielo escondido. Pero no lo ocultan, lo predican, como tantas veces ocurre cuando un velo cae suavemente ante un soñado paisaje.
Entonces un tendal cae de repente, porque hemos visto más allá...
¡Horizontes siempre nuevos! No son ilusiones sino aperturas a lo insospechado.
Así es mi ermita en el centro de mi corazón.
Alberto E. Justo
Entonces un tendal cae de repente, porque hemos visto más allá...
¡Horizontes siempre nuevos! No son ilusiones sino aperturas a lo insospechado.
Así es mi ermita en el centro de mi corazón.
Alberto E. Justo
lunes, 18 de julio de 2016
El camino continúa todavía
El peregrino quizá se ilusione con llegar ya a un espacio más o menos definitivo... Piensa, el viandante, que es hora de arribar o que, a lo sumo, forma parte de no sé qué figura que lo compromete definitivamente...
Pero no es así... En efecto, la vida eterna, las palabras de vida eterna, no tienen bastiones ni murallas... Seguimos un "ascenso"que carece de "modos" y de estructuras, donde no existen "ataduras" ni detenimientos caprichosos.
Nuestro caminar es "reposo" y se levanta por una virtud siempre más alta. Quisiéramos fijar nuestros pasos, pero el Misterio nos arrebata... Esta es la verdad.
Por ello seguimos, no más, a pesar de voces, rechazos e ignorancias. A pesar de miradas torvas y sombrías, que reclaman un dominio imposible y que perdieron ya su hora...
Sigue, que tu senda es magnífica y bien lejana a las determinaciones del mundo abrumador.
Alberto E. Justo
Pero no es así... En efecto, la vida eterna, las palabras de vida eterna, no tienen bastiones ni murallas... Seguimos un "ascenso"que carece de "modos" y de estructuras, donde no existen "ataduras" ni detenimientos caprichosos.
Nuestro caminar es "reposo" y se levanta por una virtud siempre más alta. Quisiéramos fijar nuestros pasos, pero el Misterio nos arrebata... Esta es la verdad.
Por ello seguimos, no más, a pesar de voces, rechazos e ignorancias. A pesar de miradas torvas y sombrías, que reclaman un dominio imposible y que perdieron ya su hora...
Sigue, que tu senda es magnífica y bien lejana a las determinaciones del mundo abrumador.
Alberto E. Justo
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