lunes, 25 de septiembre de 2017

silencio

Buscamos sin saber... El silencio es la garantía de nuestro encuentro y de nuestro hallazgo... Pero ¿hallar qué cosa? Lo más escondido es lo más real. No sabemos nada de lo que se oculta y, sin embargo, lo poseemos ya.

Alberto E. Justo


Si quieres...

Si quieres sumergirte en el inmenso Mar... No busques los lugares o modos en uso... Si quieres... ¡Deja que Él mismo te lleve sin medida ni modo! Deja latir tu corazón "allí donde está", en el Suyo. Que no tienes otro ni otra morada. Simplemente "deja" con toda sencillez y paz. No imaginas donde hoy no ves...

Alberto E. Justo


domingo, 24 de septiembre de 2017

en la Esperanza siempre renovada

¿De qué cosas? Porque aún ahora se suceden fuerzas que no imaginábamos ayer. Ahora ha llegado, tal vez, el momento de asumir lo que "falta". No nos ha sido dado aquél sueño de ayer, aquellas ilusiones de entonces... Pero ahora mismo sabemos que la luz no es avara, y bríndase a nuestro ánimo siempre más potente.
Resurgir es vivir, y no callamos en medio de la necedad general.
No es necesario escribir lo que ya sabemos. Pero es urgente renovar el sentido de nobleza que ha de distinguir toda nuestra vida.
Y así fue desde el principio, a pesar de olvidos e ignorancias.
¡¡Ánimo, mucho ánimo!! Es muy grande lo que adviene cuando soltamos amarras y no nos ligamos o apegamos a nada.

Alberto E. Justo


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Ya no resuenan las campanas...

La torpeza carece de anuncios... Lo que un día juzgamos imposible es hoy actualidad... De donde se sigue que lo imposible es "posible" también en un cierto orden o desorden de cosas.
 Parece que la ignorancia y la bobería se adueñan de la sociedad y, desde luego, del mundo todo, abriendo el paso no sólo a lo "imposible" sino a aquello que daña a los propios y extraños.
Recordemos aquella expresión de un capítulo de la historia religiosa, de un santo fundador... "prefiero topar en el claustro con el diablo en persona antes que con un monje ignorante..."
¡¡Estudia y medita, no pierdas el tiempo y la vida en baratijas!! Levanta tu corazón al cielo... No se te pedirá cuenta de lo que no te ha sido dado.

Alberto E. Justo


sábado, 9 de septiembre de 2017

permanece aquí mismo y nunca desesperes

En las horas más sombrías brilla una luz... Escondida, desde luego, pero presente, que dispersa las tinieblas, en la oculta esfera de cada día.
Hoy mismo la descubrimos, recibiéndola, jamás rechazándola. Porque las jornadas que se suceden aparecen tal vez como engañosas... ¿Por qué?
No hemos de olvidar que nuestra atención se desvía hacia lo perecedero, que -en efecto- damos importancia excesiva a lo que no la tiene, confiando en lo que mañana no ha de estar...
Volvamos sin cesar al pesebre de nuestra cuna, en el silencio y la soledad del corazón. Admitamos que olvidamos el camino o que chocamos con nosotros mismos y nos enredamos en proyectos y mareas.
¡La Mirada del Señor! Sin duda alguna Él vela por nosotros. Sus Ojos están en nuestras entrañas... Que Su Luz Infinita nos alumbre siempre.

Alberto E. Justo


viernes, 8 de septiembre de 2017

perseverar en el camino

Aunque todo se deteriore y pierda color. No hemos de aguardar no sé cuáles reconocimientos. El camino es éste y eso nos basta... Mañana o pasado mañana serán, tal vez, jornadas diferentes. Pero no añadirán nada a lo que ya sabemos.
No se trata de constataciones pesimistas, al contrario: se trata de valorar lo que tenemos hoy entre manos.
No hay "colores" suficientes. Ahora descubrimos una suerte de espacio nuevo, de tiempo redimido... y nos damos cuenta de que es nuestro camino.
Sigamos, pues, con confianza y sin temor. Dios está aquí.

Alberto E. Justo


jueves, 7 de septiembre de 2017

Una vez más ¿respuestas?

Sólo la Palabra en el silencio responde lo que no es posible traducir. La vida responde pero no con "interpretaciones". La "vida" es silencio. Es Misterio insondable, lleno de promesas. 
El Señor brinda sus respuestas en la plegaria que no cesa, que vuelve, incesantemente, que renace y torna a renacer.
Refúgiate y ocúltate en Él. Huye de vanidades y cacofonías. Espera en Él y reposa en Su Paz.

Alberto E. Justo