viernes, 12 de octubre de 2018

¡Clamor inútil!

Estúpido ensayo de fracasos peores...¿Quién desea nuestro declive y la prolongación de una derrota sin destino?

A pesar de tantos errores y contramarchas, las horas parecen pelear una batalla más... Es posible que la muerte acabe por clarear los tiempos y las sombras que no se disipan...

Pero ahí está el enemigo con sus equipajes y sus disfraces disparatados...

Alberto E. Justo




jueves, 11 de octubre de 2018

¡Señor. Ilumina mis horas y mis días.!..

Súplica, ésta, siempre reiterada, no libre 
de angustias y de dolores nuevos y viejos...
Hombres de uno u otro hemisferio quieren llegar a la verdad y a la paz...
Nuestro clamor continúa hoy, como ayer y nuestra angustia continúa su clamor...
Es necesario perseverar en la plegaria, en la oración del Nombre de Jesús, sin desfallecer.
Porque aunque sea doloroso y perecedero, la verdad no se oculta tras un velo insalvable...
Llueve, llueve en el viejo jardín sin nada que lo proteja de agresiones o sorpresas: Hay situaciones que es imposible cancelar... Pero todas ellas saben llorar y cantar lo inesperado y descubrir el secreto que late bajo apariencias y porfías.
Sigue , pues, y no te detengas. La hora es severa. Deja que caigan y perezcan los que han de caer. Detrás de la torpeza hay torpeza y media. Se revuelve y sacude la ignorancia y la impiedad. Pero tú sigue sin temor, aún no sabes de sorpresas y de cuanto luminosamente te aguarda.

Alberto E. Justo


miércoles, 10 de octubre de 2018

Apesar de los años de guerra

Aún luchamos por una paz que parece imposible... Sin embargo tengo la sospecha de que vamos llegando en brazos de Dios.
Nadie puede negar o postergar una esperanza que brota del Corazón de Dios. Esto es así.
¿Es tan  difícil procurar la paz? No te detengas nunca en tus mejores propósitos...
Tienes en tu interior tesoros inenarrables que los demás no conocen y no se animan a conocer.

Acepta el desafío sin vacilar...

Alberto E. Justo


¿Y si vinieran de otras partes. con promesas bajo el brazo?

No te dejes engañar por promesas vanas... Sé siempre tú mismo, que es lo que descubres, no ya bajo tu brazo sino en tu corazón. Los que estrenan nuevos disfraces o portan pretensiones nuevas y te dicen lo que no eres simplemente, mienten.
Se ha extendido la mentira con la fuerza de una tempestad imparable, que sobre todo insiste en aquello que en realidad no eres, ni serás.
No temas tampoco las amenazas de los necios... A estos no les queda otra que amenazar...
Aférrate al Amor de Dios, descansa y no te asustes de la torpeza que nos rodea por todas partes. Hay quienes te prometerán cosas, esos que siempre están por llegar pero no llegan nunca... Deja y abandona la estupidez, deja: mil veces deja y gózate en el regalo de la gracia de Dios.

Alberto E. Justo


martes, 9 de octubre de 2018

Señor. en tus Manos y en tu Corazón

Con gozo recibimos tu Palabra y tu permanente mensaje. Quizá la "hora" difícil sea, quizá. pero esta hora promete profundidad... Aunque breve:  Reciba yo tu Gracia, aunque sin dolores o desilusiones: que no miedo o miedos...
No es hora de temor o dudas...es hora de paz; de esa paz que no cambia ni empequeñece lo que sea.

Alberto E. Justo

¿Aguardas?

¡Que algo ha de llegar, por ese camino que se dibuja lejos, también por allá, sí también por allá, no demasiado lejos!
Lo que parece lejos, aún está muy cerca... más cerca todavía... Todo se acerca y se relaciona más allá...
Un regalo de presencia... No, no estoy solo ni ahora ni nunca...

Y sin embargo era Cristo, y sin embargo era Dios...
Ahora puedes comprender... cosas nuevas y viejas... Sonríe y vive más allá y más lejos todavía.
¿Qué sabes tú del Misterio, de la hondura y de la vida?
Sólo sé que no sé nada... La paz invade el alma... 

 Alberto E. Justo



domingo, 7 de octubre de 2018

Sí, Dios habla ahora...

¿Sabemos escucharle? Porque lo normal hoy es no saberlo ni ahora, ni nunca... ¿Responsables de esta sordera? Los clérigos que se contornean escupiendo estupideces... La afirmación de la ignorancia... La mudez del gallo que, no sabe cantar..., ni como gallo ni como nada... Arremete contra los falsos cacareos...
Yo, en cambio,digo -por fin- ¡¡¡canta!!! Continúa tu canción en hora difícil...
Soy hijo de un magistrado que fue un gran hombre, valiente y sabio. Recuerdo a mi padre y a mi hermano enfermo.
Pero lucha, no dejes de luchar... Persevera donde nadie te encuentra ni sabe de ti...

Alberto E. Justo