viernes, 15 de junio de 2018

¿has llegado en verdad?

No creo saberlo sino apenas sospecharlo. Con simplicidad aguardo cuanto aún ignoro... Los pasos parecen lentos y dolorosos, en tensión para lograr no sé qué caminos, ya cerca de una frontera, de un límite que nadie puede adivinar.
¡Límites, sí, eso mismo que a todo viandante asusta! Lo que falta, lo que no llega, lo que tal vez no pueda llegar. Porque el verdadero combate no perdona. Esperamos, pero sin lucha, no atreviéndonos a luchar hasta el fin, porque ignoramos y damos con lo que no sabemos... Pero¿es realmente así?
Nuevamente reaparece el deseo de una luz nueva que ya no nos engañe, el deseo de un reposo, de una paz que no conozca fronteras apresuradas o falsos caminos... Sabemos de Aquél que vino a los suyos y éstos no lo recibieron... Pero si Él es la Resurrección y la Vida es clarísimo que no lo podremos ignorar. Su Presencia no tiene "porqué", simplemente Él Es.

Alberto E. Justo


Un desierto más allá del oasis

Muchas han de ser las sorpresas con las cuales topamos a lo largo del camino ,las mayores quedan aún lejos porque no atinamos siempre a distinguir la verdad. ¿Es en lugar secreto tan maravilloso, tan imposible que ocurra eso que es, eso que no se ve, eso que oculto se nos regala?
Adherimos a la Palabra y a la voz Redentora que ha penetrado en lo cotidiano y asumido la carga de nuestro misterio. No hemos de apartarnos... Misterio que todo lo explica, que todo lo brinda, en el cual nos hallamos a cada instante en el respiro que es signo de vida y de resurrección.
Vive tu oración constante y descubre que lo más escondido es -también- lo más manifiesto. No ocultes al Señor ni te ocultes tu mismo... El Señor esté siempre contigo...

Alberto E. Justo          


jueves, 31 de mayo de 2018

acorde en el silencio

¿Todo está velado en un secreto más alto y sublime? Anímate a buscar sin temor ni reparo. Sobre todo cuando sabes que el Señor te llama por Su Camino en Su Corazón. Si sabes esto...¿por qué vacilas en esta o en cualquier hora?
No te detengas ni hoy ni nunca. El Señor está a la puerta pero no para aguardar que abras sino para entrar y quedarse. Abre la puerta en silencio y sin temor...
Goza ya, ahora mismo, aquello que no acabas de sospechar. No sospeches: pasa de una buena vez...

Alberto E. Justo


jueves, 17 de mayo de 2018

¿Y si no son males?

¡Bravo, chico, anímate, que los caminos se abren allí por donde menos lo pensamos! ¡Cuánta luz en la poesía, más allá de las desilusiones otra vez sin entender!
¿Esto es "Esperanza"? Esto es salud y, sobre todo, salvación de Dios. 
¿Qué más? Mucho más, infinitamente más. Dios está aquí. 
Los lectores de periódicos, "Contempladores" de pantallas insólitas y de fieras en los zoológicos, que aún las conservan...miran una y otra vez sin entender demasiado. Jerigonza insufrible de compradores y vendedores de "cachivaches", de conversadores sin conversación, de aburridos repetidores de cosas muertas...
Parte de una buena vez y ríete de los tontos, que si te dejan solo algo podrás hacer...

Alberto E.Justo


Duélenme mis males...

desde los pies hasta la cabeza... ¿Tanto penar es dolor? Duélenme las viejas y las heridas nuevas... Pero ¿qué son las heridas de hoy o las fatigas de mañana? Permanecemos escondidos en los valles de siempre, ante las altas montañas... Y ¿quién puede saber algo de todo ello? Aún suspiramos sonriendo a la aurora... en el Cielo despejado de mañana.

Alberto E. Justo


No renuncies ni temas. Sé valiente

A pesar de los abundantes desengaños de estas horas, no temas ni te apartes de tu camino. Porque el camino sigue, trazado por la confianza y la Misericordia del Señor...
Toparás con sustos de diversa índole y te sorprenderán los necios que, en su tiempo, te creyeron y te creen lo que no eres ni remotamente.
Hay muchos viandantes que dicen necesitar auxilios tipo "autoayuda" .Y está bien: cada cual en su esfera. Pero tú no abandones tu senda, porque es Otro el que te conduce y te lleva, ahora y siempre, sin desengaño ni mentira.
Reposa y trabaja en el Corazón de Cristo...

Alberto E. Justo


miércoles, 16 de mayo de 2018

En silencio...¿sin esperanza?

En un cruce de caminos aparece, más abajo, un paisaje nuevo. No sabíamos qué había más allá... Ahora resplandece un..."más acá" sin máscaras ni engaños.
 Pero hemos dado con las espinas dentro de una cueva sin luz. Quizá por un error, quizá por desear demasiado. En el fondo brilla la ilusión de hallar el sentido de las espinas y de una oscuridad que no acabamos de entender porque escapa en silencio y en ausencias.
Sólo más tarde, habiendo asumido el sueño, será posible salir y ver. Sólo después, sólo después... La Esperanza se enciende "después".
Porque "después" está la vida y su canto...

Alberto E. Justo