miércoles, 17 de mayo de 2017

Confianza y paz...

No son las horas lúgubres las que dejan espacio a la reflexión y suscitan  meditaciones fecundas... Es la confianza, la entera y luminosa confianza, en el llamado del Señor que nos dice -¡VEN!.
Ahora mismo nos damos cuenta que este llamado es precisamente el que nos señala dónde estamos en verdad. Suponíamos pertenecer a grupos indefinidos y anotarnos en listas compensatorias, ilusorias también, con olvido de nuestra peregrinación auténtica.
No temas "caminar sobre el agua", déjate alcanzar y sostener por la mano de Dios... ¡hombre de poca Fe¿por qué dudas?!
Otro es tu lugar y otro el Misterio.

Alberto E. Justo


En otra parte, pero muy cerca

A veces ocurre: creemos estar lejos, y es verdad. Es curioso: el hombre huye  y -a pesar de todo- no logra escapar. Y es porque no sabe dónde está. A veces se alegra cuando le parece estar muy dentro de una ... "institución". Otras veces cae en la cuenta de que nunca ha estado allí, porque no pertenece a "nada".
Acerca de esto es necesario afirmar la verdad más evidente: a "nada" pertenecemos.
Es un secreto dichoso: no pertenecemos, no estamos en ningún sueño, no hay mejor referencia que nuestra luminosa soledad.
Hay un profundo escondite, un refugio inefable: en el silencio y el gozo del Padre, en la Gloria de Dios. Dios presente nos esconde en Su respiro y en su Vida y no nos deja en manos de curiosidades o de impertinentes curiosos... Porque nada ni nadie nos puede alcanzar. ¿Alcanzar? Ni ver ni tocar.
El espíritu no tiene domicilio. Nada sabe de una "guía", ni figura en listas de ningún elenco consultable...
Porque estar "aquí" es, en realidad, estar allí, o al revés.
¡Dios nos oculte siempre en Su Vida, en Su Misterio!     

Alberto E. Justo


martes, 16 de mayo de 2017

Resistir comporta vencer

Es posible y aun deseable permanecer con valor respetando las propias convicciones. El peregrino aprenderá, por fin, el valor de su conciencia y la necesidad vital de su firmeza.
No son los "dictados" de presiones totalitarias ni los fantasmas del camino los que obligan o apabullan a los que se tienen por más débiles.
La fuerza del hombre está en permanecer y en su fidelidad. En estos tiempos las traiciones y las mentiras de los mediocres parecen cubrir un oscuro horizonte, cerrado a la esperanza...
La fuerza y el honor del silencio ha de manifestarse en la rectitud y en la constancia.

Alberto E. Justo


La increíble sorpresa

Pensamos... tal vez en demasía... que el Señor, nuestro Dios, permanece allá lejos, que, tal vez, nos mira con un catalejo o desde muy arriba. En suma: que está, sí, claro, pero bien más allá. Cuando decimos el Padrenuestro lo "ubicamos" en un cielo lejano y más que inaccesible, olvidando el verdadero sentido de la trascendencia... O quizá lo "fijamos" en alguna imagen o figura...
Pero algún día -así lo esperamos- quedaremos sorprendidos y más que admirados de que estaba y está y es ¡tan cerca, tan próximo, tan inmediato!
Nada tan inmediato y tan penetrante como los "ojos de Dios".
Como los peregrinos de Emaus lo reconocemos en el Sacramento, pero cuando desaparece de nuestra vista o de nuestros sentidos es cuando está más cerca... ¿Cerca? No tenemos palabras para decirlo.

Alberto E. Justo


domingo, 14 de mayo de 2017

Apresúrate a continuar sin temores

En efecto, por virtud siempre nueva ya tienes un horizonte despejado. Que no te detengan sombras inesperadas... Hay, permanentemente, un respiro que te sustenta. Suave soplo en la noche serena, aguárdalo, no te ha de defraudar.
Es necesario acoger con alegría lo que ayer nos parecía oscuro... En realidad parece oscuro aquello que empuja y no da paz. Parece oscuro (y es oscuro) lo que brota de ambiciones y pensamientos, lo que ilusiona con poder y con ecos resonantes... Esto último en realidad no existe... No fabriques ni apresures, la ansiedad engaña, sosiégate y nada más.

Alberto E. Justo


sábado, 13 de mayo de 2017

¡Señor! Muéstranos al Padre

¿Tanto tiempo con vosotros y todavía esta pregunta? Déjate alumbrar en los Ojos del Señor. Piérdete en Su Mirada... Pensabas (tal vez demasiado) en imágenes "definitivas", aquéllas que nunca aparecen. Nada hay así, definitivo, seguro y exitoso... Abandónate, en cambio, en el Secreto del Señor. Espera y llega. Si no piensas ni juzgas se abrirán las puertas...
Demasiadas "modas" se agolpan a tu alrededor. Todas pujan por ganar espacio. ¡No te equivoques! deja pasar lo que no es.
¿Te tienes por "poderoso", eficaz o sagaz? Así sólo caerás ahogado en tus propios revoltijos.
Vuelve serenamente a la simplicidad primera. No impongas tu antojo. Recuerda que es muy poco lo que sabes, y -después de todo- eso no interesa. Por ello descansa ahora. Y verás: el silencio te lo dirá todo.

Alberto E. Justo


jueves, 11 de mayo de 2017

¡Descubre, una y otra vez!

Purifica tu visión, olvida todo lo que tenías por irrepetible y único... Quizá el Misterio de la Presencia de Dios se abra camino en tu corazón en la misma medida en que tú te abandones a Él.
No te apresures sin necesidad. No copies nada ni recurras a nadie: porque tu sabes muy bien que es vano soñar sólo lo que place.
No copies... Puedes simplemente inspirarte en un paisaje, pero no pretendas poseerlo, deja que DIOS te posea y nada más.
Junto a aquella colina, allá lejos y allá cerca, hay una ermita -diminuto santuario- llena de flores. Un jardín, un templo, sin otro perfil que no sea el que descubre tu corazón. ¡Quédate allí, y descubre el tesoro que no imaginas!

Alberto E. Justo




miércoles, 10 de mayo de 2017

¿más allá del mar o del mismo cielo o de todo lo que veo?

Sí, ¡vaya! el silencio del que hablo y del cual no puedo hablar, está siempre "más allá"... Más allá de lo que sea, más hondo que todo y que todos...
Cuanto más amplio es el "respiro" menos se lo puede "notar". Los que ambicionan mandar (o cualquier cosa) quedan sí más allá: es decir, debajo o más abajo. Siempre fracasados y derrotados en cualquier intento de salir o de "figurar".
Cuando las horas se velan también el ánimo se esconde, invitándonos a descubrir aquél tesoro en el campo lejano. Tesoro que no tiene lugar propio..., en suma: tesoro en la Noche inaudita.
Pero, ¿dónde estoy, de dónde vengo, adónde voy ahora? Un ligero soplo de aire puro agita un tanto las flores siempre nuevas de mi jardín. El respiro nunca se detiene, el "respiro" de un aire que es siempre más, que recibo y que doy sin saber, espirando en plegaria, en el mismo Corazón de Dios.
Más allá, o más aquí, "vives de verdad sin vivir en ti". Por eso "muero porque no muero".

Alberto E. Justo


martes, 9 de mayo de 2017

¿Más allá del desierto?

Superando ciertos límites descubrimos un horizonte más amplio y más profundo que se nos ocultaba ayer...
Parece que las dimensiones son, en realidad, demasiado pequeñas, demasiado menudas... y las perspectivas se quiebran una y otra vez. Es posible que una cierta timidez y, sobre todo la ignorancia, acaben por silenciar o esconder las sendas mayores de liberación y de vida nueva que vibran en el presente, aquí y ahora, fuera de los detenimientos que la necedad de este mundo gesta con tanta frecuencia.
Más fecunda que una "lectura asidua e insistente", más urgente que las "copias" o las alarmas, es la sincera experiencia de la vida que no se doblega ni se sujeta a ningún capricho o temor.
La "hora" es "ahora", simplemente: YA.
¿Es posible "crear" lo que no está: una "hora fuera de Hora"? ¿No es la muerte una ... "hora fuera de hora" o más allá de toda hora?
Muy difícil es para el hombre de nuestros días vencer en este "Paso Honroso", cuando ha de desafiar lo que nunca llega...
Conocemos la altísima respuesta del Silencio, pero... ¿sabemos qué es el Silencio en esta única resplandeciente "Noche Oscura","más amable que el alborada", según San Juan de la Cruz?
Atiende, pues, y medita. ¡No hagas ruido!¡Calla y recibe en tu corazón el susurro del Misterio!
¿Cómo puedes entrar en el silencio y sosegarte? No es cuestión de "hacer" sino de "ser".

Alberto E. Justo

martes, 2 de mayo de 2017

No son nuestros planes ni antojos...

¿Planes, antojos? Son palabras quizá demasiado torpes... Lo que importa es que de nuevo ( y con un "de nuevo" grande y confiado) nos hallamos directamente en Dios. Sí, directamente. y con gran alegría, aunque las "novedades" sean contradictorias y nada "gratas".
A Él pues elevamos nuestra súplica y nuestro gozo. Con Él nos... "reímos" de las torpezas de este mundo. En Él hallamos nuestro refugio y siempre nuestra vida.Con confianza, en Cristo Jesús.

Alberto E. Justo

martes, 31 de enero de 2017

Nuevo camino, camino de siempre

No creas que hemos inventado alguna cosa para esta hora inesperada... Oirás, por ahí, sentencias que pretenden establecer el fin de un tiempo o tal vez de "otro" tiempo... y apuntar con fiereza que llegamos para empezar de nuevo.
Nada de todo eso: nada. Sólo subrayar el sendero ahondando nuestros caminos...
Y es verdad que la humanidad más renombrada ha olvidado, en buena parte, el "señorío".
La fuerza y el valor de perfiles y figuras nobles, que señalan -hoy como siempre- la dignidad jamás perdida del hombre cabal a imagen de Dios.
De esa "calidad", que aún en lo más humano es irrepetible y única, queremos recordar su aureola de belleza. 
Pero ¿dónde está en estas horas y lugares? ¿Dónde hallar lo que hoy parece perdido? Estamos persuadidos que lo que parece perdido presente está, sonriendo, detrás de los signos permanentes.
Si quieres encontrarte con tu propia figura, con tu propia y noble figura, rasga con tu espada los velos desconocidos que te ocultan a ti mismo...
Ahonda y ve tu mismo, cuando sospechas que arriesgas tu vida en este mundo. Ya no valen los riesgos. Entra y sigue sin temor... La aristocracia espiritual es una vocación, un llamado insoslayable. Si eres caballero ya tienes trazado tu destino... Sigue no más...

Alberto E. Justo


miércoles, 11 de enero de 2017

instante...

Aquí y ahora, y nada más. ¡Hay tanta luz y tan alta es la melodía, que ya no caben descripciones de ningún tipo! Sólo la oración que no tiene tiempo, y que es siempre ahora y ¡ya!
¿Pretendíamos escapar a aquél desierto? Ya nadie escapa de su propio jardín, de su desierto, de su lugar; de su corazón, en suma: del Misterio de Dios que nos cobija.
¿Por qué huyes adonde no sabes y aceptas refugios de ficción? No tienes otro que tu corazón, que el templo inmenso de tu corazón, abierto siempre a la Presencia Inefable de Quien sigue llamando, llamándote, sin descanso...
No lo interpretes reduciéndolo a lo que no sabes ni puedes sospechar. Tú, que no quieres que te..."confundan" los "otros". No te detengas ni te mires en demasía... Acude adonde estás.
En el instante vuelves a nacer por obra de Dios y siempre más alto. Nadie es más digno que quien redescubre la hondura de su senda o quien la alcanza por primera vez...

Alberto E. Justo


domingo, 8 de enero de 2017

Un momento supremo

Porque "momento supremo" es en el desierto la conversión a la pequeñez. Quizá el olvido de dimensiones o medidas del tipo que sean... Todo cabe, de alguna manera, en una flor.
Ningún perfume es más hondo que el más suave... Ninguna "mirada" más sublime que la delicadeza de los ojos del Señor que nos contempla... en silencio dándonos su Paz.
¿Hay alguna nave mayor que una cáscara de nuez?

Alberto E. Justo


jueves, 5 de enero de 2017

el "medio" y el "ambiente"

Con frecuencia lamentamos el ámbito de nuestros "movimientos" en estos tiempos de prueba por los que pasa nuestra historia. Tal vez quedamos "detenidos" en consideraciones verdaderamente asfixiantes, porque no se da eso que aguardábamos y nuestras ilusiones quedan a mitad de camino o harto frustradas.
Estas horas son severas, en efecto, la torpeza se descubre por todas partes y sufrimos situaciones de hostilidad y de ahogo...
Entonces, ¿qué pasa? La vida, nuestro camino, no puede depender, nunca depende, de circunstancias o de condicionamientos exteriores o caprichosos. "Aceptar lo inaceptable" puede aparecer como una fórmula quizá feliz, pero que no resuelve lo que más nos mortifica. Es heroico, desde luego, pero no convence en los momentos más extremos...
La respuesta puede hallarse en una convicción firme: "nuestra vida no está ni consiste en lo que aparece y se manifiesta". Hemos de aprender que estamos más allá y que los gritos que perturban no nos pertenecen ni nos alcanzan. La "obra" del enemigo es gritar bien fuerte para convencernos de que nuestro mal está cerca... Pero está muy lejos.
Todo "eso" que indigna es ajeno. Porque infinitamente más real es la obra de Dios en nosotros, en suma: Su Presencia. Y no depende Dios de comportamientos más o menos sofisticados que tantas veces nos tientan y nos "atan" por creerlos estúpidamente nuestros. Decimos: "Padre Nuestro". Yo no soy mi Padre, sí soy en Él, lo que es muy diferente.
Meditemos acerca del ámbito y de la intimidad verdadera de nuestra vida...

Alberto E. Justo


miércoles, 4 de enero de 2017

Lo más real...

Lo que hace más ruido es lo menos real... La cosas mayores existen en el silencio donde se descubre el mejor sentido que poseen... Lo que hace rumor y caos, lo que parece tener fuerza, es lo más engañoso y lo menos real.
Las "situaciones" que tanto dañan, que se tejen en el desorden y la huera ambición, no han de perturbar tus horas cuando no las atiendas de ningún modo. No son y nada más...
Ante el desorden y la perplejidad apunta más alto. Puedes ir más arriba, siempre es posible abrazar el Cielo desde donde sea.

Alberto E. Justo


camino siempre nuevo

Con quietud y silencio descubre el claustro profundo de tu alma, para alcanzar con tus pasos la cima y elevarte más allá.
No descuides el ícono de Jesús, no olvides los ojos del Salvador que brillan en tu corazón... Sábete en un ámbito inimaginable, quiero decir: mayor que toda imagen, en el mismo Corazón de Dios.
El Señor te da Su paz. No como la da el mundo sino como sólo la puedes recibir de Él. No importa dónde te encuentres, tampoco te detengas a buscar "lugares" o "reparos"... Simplemente ve directamente a Dios.
El enemigo sembrará discordia en tu interior, confusión y toda clase de temores... Son cosas muertas, falaces, engaños, asedios porque no puede lograr más... Pero está lejos. Inmediatamente, en tu intimidad la realidad es otra, muy otra y nada ni nadie te puede apartar de ella.
Sólo vence el Amor de Dios. Confía en tu Madre, en Nuestra Madre, y preséntate, pobre y débil a Quien es nuestra Vida y Fortaleza.

Alberto E. Justo


lunes, 2 de enero de 2017

Lo que se manifiesta...

No te sorprenda ni te alarme nunca el alud de "manifestaciones" que no podrás asumir... ¡Son tantas y tan diversas! Por tanto no pierdas tiempo y salud en análisis sin objeto, sin resultado.
La sorpresa se desencadena y se hace fuerte en la medida del lugar que le concedes. Deja que lo que tiene que pasar, pase No lo aferres ni lo detengas: ni para resolver lo que fuere, ni para arreglar o cambiar lo que no está en tus manos ni es tu misión.
"Busca la paz" y sumérgete den el silencio que es vida siempre nueva.

Alberto E. Justo


domingo, 1 de enero de 2017

firmeza en la Fe

En estas horas difíciles, cuando las "pruebas" parecen asfixiar, está ya Nuestra Madre guardándonos en Su Corazón Inmaculado. Es ya oportunidad de creer y de orar, de pedir al Señor mayor fuerza en la Fe y cerrar los ojos a las distracciones de afuera que se suceden para desviarnos de nuestro camino esencial.
En la solemnidad de la Maternidad de María hallamos la oportunidad de perseverar firmes en la Fe y sin temor alguno, recordando sus palabras a San Juan Diego: -¿Acaso no soy tu Madre?
Confía en que ya te encuentras camino del Cielo y nada ni nadie te puede apartar de él. Confía, sí, confía, es nuestra vocación y nuestro arrojo hoy.
Permanece humilde, en silencio y en paz. Nuestra Madre está aquí, no lo dudes...

Alberto E. Justo