miércoles, 13 de diciembre de 2017

Ya sabes que lo que no sabes el silencio lo susurra

Magnífica voz este suave y dulce balbucir que apenas insinúa y en paz lo dice todo. Pero puede ocurrir muy bien que no percibas ningún mensaje; puede ocurrir que no alcances lo que aguardabas y quedarte tú en oscuro silencio. ¿Entonces?
Entonces guarda el Misterio que ya está en tu corazón. Sonríe al Señor presente... y sigue adelante sin vacilar. Agrándase así el secreto y resplandece en dimensión aún más alta. El Señor te levanta y te lleva consigo...

Alberto E. Justo


serás un orante de verdad cuando no lo sepas

Alégrate en el Señor. Festeja cuanto Él te regala...
No te apresures, deja que Su respiro y tu respiro se unan más allá de cualquier forma o figura. Deja que venga a "casa";abre las puertas y no pongas condiciones ni definiciones, simplemente recíbelo en tu corazón cuando te llama. Porque realmente te llama. Acude, pues, sin temor ni reserva. Es inmenso lo que se abre para ti... ¿qué más?No hay más, sólo Dios basta.

Alberto E. Justo


Sigamos nuestro camino hacia la Navidad

 Seguimos de camino por donde nos lleva el Espíritu... Buscamos fórmulas o ejemplos, autores y repetidores de sentencias, con la esperanza de hallar una clave, una respuesta.
Pero nada de eso llega por las sendas comunes. ¿Por qué la mejor respuesta es "silencio"? ¿No aguardamos que las respuestas nos hablen, nos alumbren, nos permitan saber un poco más?
Respirar hondo nos revela que hay algo que trasciende nuestro límite y nos abre la puerta insospechada. Lo repito una vez más: "el silencio es denso, pleno, portador de lo inimaginable", nada más y nada menos. Y el Espíritu nos introduce en el Silencio, es su lenguaje.
Si te quedas sin saber nada es porque ahora lo sabes todo... No dudes un instante cuando veas a la Madre con un Niño en sus brazos. Se ha encendido la Luz sin ocaso...Es Ella.
No repitas ni cantes... ¡¡Escucha!! Aprende a escuchar y a ver...

Alberto E. Justo


sábado, 9 de diciembre de 2017

Horas son de Luz interior que no se apagan

No procuremos imágenes ni situaciones de ningún tipo o estilo. El Señor nos eleva más allá de nuestras interpretaciones, más arriba de "todo consuelo." La Vida divina fluye en nuestro corazón superando explicaciones al uso de todos los días. La obra de Dios trasciende los límites imaginados. No se trata de esto que es bueno o de aquello que es malo... Recordemos la versión griega de la Sagrada Escritura: "Dijo Dios: "Haya luz; y hubo luz.Y vio Dios ser bella la luz." (Gen. 1, 3)

Alberto E. Justo


viernes, 8 de diciembre de 2017

¡Bienaventurado quien no se escandalice de Mí!

Palabras decisivas del Evangelio... -¡Señor ¿aguardamos a otro?! Es claro no era ni es fácil aceptar, así no más; lo inaceptable... ¿Será que es necesario esperar más?
Sin embargo: ¡feliz quien no se escandaliza! Tal vez de que el corazón humano sea a veces tan duro; de que Dios calle y sepa aguardar más que nosotros... Si todo lo puede ¿por qué no obra a  la hora del dolor?
Y, sin embargo, es entonces la hora de la fecundidad y de la luz, la hora en la cual la Noche deja de ser "Noche" para abrirse a ese Misterio de la Aurora sin ocaso.
No aguardes premios frondosos ni bolsas con metal precioso o con lo que sea. Aguarda, sí, OTRA COSA. Deja a Dios ser Dios en el misterio de tu vida. No hallarás nada mejor.

Alberto E. Justo


jueves, 7 de diciembre de 2017

Corazón de Jesús en Ti confío

Hondura y profundidad de la Vida. ¿Quién puede imaginarlo? toda imagen es superflua. ¿Quién permanecer, en suma, en la Altura de los Cielos que Dios nos regala, en el Inmenso Desierto de su Presencia, aquí, hoy y siempre?

Alberto E. Justo


No se trata de "imaginar"

El mensaje permanente, la buena noticia que llega, son expresión de una dimensión inefable, cuya realidad se encuentra siempre en la oración y la confianza.
Sabemos que estamos y vamos más allá y sabemos también que somos hijos de Dios y que no hay añadidura para explicar ni método para desarrollar...Se trata de una honda adhesión de Fe en el Espíritu que obra en nuestro interior. Y aunque "pareciera" que la imaginación dibuja en exceso, nuestra vida en Dios, la gracia divina, no engaña jamás.
La Palabra del Señor debe repetirse en nuestro corazón: "Subo a mi Padre y Vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios." Que esto sea convicción en nuestra meditación cotidiana.

Alberto E. Justo


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Te envolverá el Oriente de luz

En el silencio del desierto (lejano y cercano a un tiempo) descubrimos nuevamente el llamado de la nueva morada (siempre nueva) más allá.
No estoy donde creo estar ni soy aquella figura que tantos han pretendido retratar. -Bien sé quién soy- nos diría don Quijote; pero esta escondida y luminosa realidad es rebelde al manoseo.
¿Pretendes saber algo más de ti con los falsos auxilios de remedios, matracas y caretas que se venden por todas partes? ¡Calla, por Dios, calla, que de disparates tenemos los oídos saturados!
 ¿No sabes ya que sólo Dios te conoce y obra? Huye pues
hacia la Aurora, hacia el Oriente Espiritual, hacia el Sol que redime y rescata de la estulticia y de la necedad.
¡Puedes vivir con dignidad en el Oriente! En el nivel más profundo de tu conciencia, de la cual no tienes experiencia ni sospechas su profundidad. En el Oriente que resplandece en tu corazón... Vive en tu casa, en la morada de Dios...

Alberto E. Justo


martes, 5 de diciembre de 2017

Nadie es lo que cree: más allá, en lo hondo, eres

Amanecer, luces de la aurora que disuelven todas las fronteras. ¿Descubres y vuelves a descubrir? La Noche revela su secreto porque apaga lo que no es. ¡Resurge incontenible el mensaje pleno de luz!.Ahora ves... Ayer ¿veías algo?
Más alto, ¡déjate levantar más alto! Poco importa lo que ves y mucho, muchísimo, que Aquél que todo lo ve, te vea. Vives en sus Ojos y en Su Corazón. Que siempre así sea porque así es.

Alberto E. Justo


Cuanto menos aguardas, más rápido llega...

Ha llegado el momento de abrazar el Misterio sin temor. Ha llegado el momento, porque ya sabemos que llega por gracia de Dios.
Para quien lea: sigue confiado que sólo Dios basta.

Alberto E. Justo


lunes, 4 de diciembre de 2017

En tiempos no esperados

La "prueba cotidiana"arrecia nuevamente en estas horas desconcertantes. Pero son horas que se abren hacia la Eternidad, y no podrán borrarse por ninguna industria humana. Los instantes, nuevos o viejos, de ayer o de mañana, se han vuelto ocasión de una historia nueva... No dudes y arrójate con confianza, abandonándote en el Señor que no te deja...

Alberto E. Justo


domingo, 3 de diciembre de 2017

el cristiano enamorado de Cristo

Así, simplemente, directamente a Dios. No hay palabras para expresarlo, ni definiciones, ni tratados, nada hay que diga lo que sólo el corazón profundo vive en el Señor. El regalo de Dios es amarlo cada vez más, ir más adentro que la misma expresión de unión. Porque ya hablar de "unión" es poner una "distancia". Aquí nada hay que separe... Medite el peregrino cuál es el sentido inefable, porque -como decía un espiritual- cuando Dios dice "uno" yo entiendo "2 dos". Levanta, pues, lo que te supera y vive el Misterio que no puedes apresar.

Alberto E. Justo


sábado, 2 de diciembre de 2017

¿Eres ´Tú?

Siempre de camino, por los lugares más insólitos... No venciendo distancias, sino descubriendo... otras, tal vez nuevas...
Así, no más, un buen día atravesé no sé qué portal de mi casa y quedé, de golpe, lejos, muy lejos, en remoto lugar. Pocas veces sabemos por qué estamos allí o aquí... Lo suponemos, sin embargo, a pesar de las confusiones y de los cruces de caminos.
Yo estaba solo, completamente solo; y así me sentía,en singular desamparo. Peor aún no sabía hacia dónde ir... ¿Qué punto del horizonte quedaba ahora en mi supuesto camino, delante de mi?
Encontraba no poca gente, personas muy diversas. Ninguna decía palabra; o si la decía, estaba claro que nada comportaba para mí...
¿Estar solo? No puedo definir una situación que carecía entonces de sentido... Percibía el rigor de un abandono singular.
Más adelante, en la desconocida trayectoria, me ocurría encontrar a alguno que otro viandante, de quien recibía un apurado saludo, como dos que se cruzan sin conocerse y sin esperar conocerse más.
Lo lamentaba y me entristecía esa indiferencia moderna o contemporánea, que dejaba las sendas resecas, sin agua, bajo un sol ausente...
Entonces, el dilema: ¿qué hacer, adónde ir? ¿Cuál podía ser el "sentido" de aquellos pasos, fatigosos, que nada dejaban detrás de mi?
 A la vera del camino, al pie de un árbol, alguien me llamó y me dijo, preguntándome curioso: -¿buscas algo? Y casi sin responder dije sorprendido: -librarme del desamparo, de un gran desengaño que padezco...
No miré su rostro sino sentí su mano y su brazo que me asían con ternura...
"-Sígueme ahora por estos pasos, que no hallarás otros, y quédate aquí mismo sin más. Vine a buscarte, Yo mismo, y te he hallado. No tienes que ir sino venir a Mí porque tengo mi Corazón abierto para ti. ¿Estás solo? ¡Sí, Conmigo! Yo también estuve y estoy solo... Porque he  elegido este último y pequeño lugar que nadie me  arrebatará contigo.

Alberto E. Justo

el silencio: una voz nueva

La paz, que Dios da y regala, no se pierde nunca... Mas bien se hace mayor cuanto más se la recibe y se la vive, aceptándola. No es hora de temer sino ocasión de abrir las puertas del corazón a Dios, de modo que Él prepare y constituya su morada en nosotros. El ángel ya abre esas puertas, a veces tan invisibles. Deja, deja que lo realice según la Voluntad del Padre, ahora mismo, sin dilaciones.

Alberto E. Justo



El clamor ¿llega a destino?

Pregunta ociosa, tal vez, ya que creemos que Dios escucha nuestras plegarias y las atiende. ¿Es necesario ir más lejos o esperar con angustia los silencios oscuros que, con frecuencia, nos rodean?
El peregrino topa hoy con la terrible indiferencia de un egoísmo cruel que sólo permite atender ciertas esferas, generalmente signadas por la llamada economía o por las técnicas de un materialismo atroz.
Tanto el enfermo, como el "abandonado" por una sociedad inmisericorde y distraída, sufren las consecuencias de un mundo que ha sustiuído la Fe por el cálculo y la confianza por el culto del "progreso".
Sin embargo no despreciamos la lucha ni desesperamos por el espectáculo cotidiano. Vivimos en Aquél que vino a los suyos y no lo recibieron, y sabemos que no hay conciliación posible entre la Luz y las tinieblas...
Pero es claro que nos preguntemos por la Luz y supliquemos al que todo lo puede que nos ilumine con su Presencia y con su Paz.

Alberto E. Justo


viernes, 1 de diciembre de 2017

Aunque nada digas...¡dilo todo!

El silencio más respetuoso te invita a pasar adelante, con la seguridad de que ya no eres un parlanchín equivocado.
Ahora te dejas alcanzar por las cosas mejores, cuando no aceptas los engaños de necios y curiosos vanos.
¿Qué importa ya la medalla que ayer llevabas en tu casaca? Reposa en la Única Presencia, vuelve a la fuerza inédita de tu corazón. No juegan ya las pretensiones de tus sueños, que se desvanecían en pocos segundos, casi antes de aparecer.
Hay algo muy nuevo y maravilloso que no puedes desconocer ni soslayar. Los ángeles de Dios te acompañan en tu retiro y en tu paz. No sospechas la grandeza de esta hora que ya no se apaga ni muere... ¡Vive en Cristo! ¡Olvida lo que no es!

Alberto E. Justo


jueves, 30 de noviembre de 2017

Has nacido y renaces

Sean cuantas fueren las horas... Tu vida es Cristo Jesús, y no hallarás nunca método alguno para medirla. Es posible que temas no estar bien en tu lugar ahora, es posible que te preocupen o distraigan los rumores de un mundo insistente y amenazante, es posible todo ello y mucho más... Pero no te equivoques, ese que teme, ese que duda, ese que va y que viene, ese, pues, no eres tú.
Ya sabes que tu vida es la de Cristo, escondida en Dios. Ese sí que eres tú. De modo que abandónate en el Corazón de Jesús, en su Misterio, y nada procures sino Él mismo...
Querrán venderte productos y productillos, láminas y fotografías de todo tipo. ¡Deja todo eso! Desconócete en las imágenes y figuras que gustan a la multitud. Te reconocerás siempre en el pesebre de Belén, donde nadie se dará cuenta de quién eres.

Alberto E. Justo


Cuando todavía es temprano...

Entonces aguardamos, desde luego, aunque no siempre... La inmensa llanura oculta caminos y senderos que no se dejan ver de lejos. Honduras insospechadas, en una perspectiva nueva, cada vez que nos acercamos a los límites o nos detenemos a descansar.
Con paso firme, a pesar de nuestras dolencias, avanzamos hacia un horizonte que se expande más allá.
Camino en soledad..., aunque no vea nada. Seguimos las sendas entre los rosales y un sinfín de flores... Pero la lección ya se percibe -como siempre- en el corazón: "La rosa no tiene porqué, florece porque florece."

Alberto E. Justo


martes, 28 de noviembre de 2017

En medio de la Noche

Quebrada la Noche por lejanos ecos... Pocas las estrellas y escasas, muy escasas, las sombras que sirvan al claroscuro y delimitan no sé qué caminos o fronteras...
Una vez más nos encontramos en el secreto cotidiano, aguardando saber algo más. Pero todo calla...
Sin embargo la desaparición de figuras y límites nos revela, con su silencio, el mensaje más alto, no sujeto a las "determinaciones" de ningún siglo. El "silencio" es un espacio sublime de plenitud. Allí descubrimos lo inesperado...
Aguarda pues. No imaginas lo que viene, lo que ya llega...

Alberto E. Justo


lunes, 27 de noviembre de 2017

No es para creer, tampoco para dudar...

¡Cuánto se enciende la "indignación" entre los de escasa experiencia! ¿Por qué no dejas que el agua corra y abra nuevos espacios?
El ruido proviene siempre de la monótona repetición de temas envejecidos... Porque precisan-sus autores-hacerse oír para que otros sospechen que no carecen de poder o de fuerza. ¿Qué es la fuerza? Sólo acaban sabiéndolo los que la padecen. Sí, sólo padecer enseña, sólo perdiendo se gana... ¡Cuánto tardaremos todavía en darnos cuenta de verdades tan evidentes y lúcidas!
He querido agitar un tanto los aires para brindar, con belleza y simpatía, una sonrisa llena de promesas. Pero yo he visto desmoronarse un mundo de ilusiones y de fantasmas crueles que, al fin, sólo descubre su vanidad e inexistencia.
Mañana amanecerá, pero no como siempre, sino como mañana. En el Santo Pesebre... Es que hoy es sólo como hoy, sin repeticiones carentes de sentido: sin discursos, ni manifestaciones, sino como hoy, en el silencio de la Noche...

Alberto E. Justo


domingo, 26 de noviembre de 2017

Sonaban timbres y campanas

En casi todos los lados, detrás de las puertas y de las ventanas... Nosotros ascendíamos un monte harto árido y empinado, evitando las espinas del sendero y sus inconvenientes... Pero pronto llegaríamos a alguna cima, un tanto más arriba, un tanto más lejos, un tanto más allá...
Por estos parajes seguía el rumor que brotaba de tantos parlanchines, en las direcciones más opuestas. Yo deseaba un silencio diferente, un silencio que no se rompiera en propagandas y reclamos varios, que respetara autores y cómicos, trágicos y gesticuladores, más allá de "famas" bien o mal ganadas, más allá -en suma- de las celebridades del mundo.
Yo deseaba descubrir el camino del corazón, grande y ancho si lo hay, más lejano y más cercano de lo imaginable. Yo deseaba volver a mi casa, a contemplar la llama encendida, en el centro mismo, sin calificativos ni condiciones; en el olvido. Porque habiendo caído todos los requisitos y acusaciones llegaba, por fin esta vez, la hora de la libertad.
Han callado los famosos y no hay victorias ni condiciones... Nadie se atreverá con propuestas (las que fueren) más allá de los sueños.

Alberto E. Justo


persevera y no desfallezcas

 En horas tempranas el peregrino descubre su bien cuando se enamora de una belleza siempre más alta. El Señor insiste en regalarle e invitarlo en un nivel más alto y más profundo. Cuál sea ese nivel no hemos de decirlo tan rápido, porque es necesario luchar y perseverar para alcanzarlo en el corazón.
No se trata, desde luego de ningún proyecto y menos todavía de un método. Se trata de un abandono "desinteresado", despojado de cualquier pretensión. 
¿Quieres salir de vuelo, por allí arriba, sin planes excesivos? En definitiva: ¿quieres volar? Cuando Pedro pidió a Jesucristo que le llevara sobre el agua hasta Él ¿Qué le respondió el Señor? pues una sola palabra: "VEN" y el discípulo se asustó ante la severidad del mar y comenzó a hundirse... ¿Qué le dijo Jesús entonces? "-hombre de poca fe, porqué dudaste?"- Le dio su santa Mano y lo condujo consigo... Conducirlo así, consigo, es introducirlo en su Vida y guardarlo escondido en su Corazón.
Y nosotros nos apresuramos en llamarlo, ahora y siempre: -¡Ven, Señor Jesús!

Alberto E. Justo


sábado, 25 de noviembre de 2017

La oración silenciosa

En medio de la noche. Sí, en el secreto de la "noche oscura", en las vísperas de los "levantes de la Aurora"; cuando nada sabemos de nada y sólo impera calladamente el silencio. Ahora mismo, en estas horas de desolación y de abandono, sólo una estrella brilla más allá. El Espíritu se levanta en el Corazón que aspira (y también llora) lo que decir no puede. ¡Qué silencio insondable que no enciende ninguna luz ni recibe otra ocasión que el "abandono" en el Misterio...!
Es la hora de la oración silenciosa. Es nuestra "Hora".

Alberto E. Justo


Señor Jesucristo, Hijo de Dios Vivo, ten piedad de mí pecador

La llamada Oración de Jesús sigue resonando en el corazón, siempre luminoso eco de la tradición monástica. Nosotros la repetimos, una vez más, confiados en la Presencia del Señor y en su auxilio, en estas horas terribles, cuando las amenazas del enemigo pretenden engañarnos y arrojarnos lejos y fuera, en el desamparo de un materialismo crudo y sin vida.
Esta es la hora, cuando los clérigos sólo confían en el poder mundano. No nos dejemos contagiar por los errores o costumbres de moda, por no sé qué autosuficiencia que todo lo atropella, olvidando que la Caridad es "Respeto".

Alberto E. Justo


¿Cómo encontrar la huella?

No cejes en tu intento ni en tu búsqueda. La verdad es que ya has encontrado lo que buscas. No acabas de verlo porque se interponen "péndulos" de inquietud que te alejan del silencio profundo, que es tu matriz.
Desfilan figuras de muy variado perfil y gusto. Pasan, con ferocidad, los mandones que todo lo justifican por sus ambiciones menudas, y -lo que es peor y más grave- los que se guarecen detrás de "vestimentas" religiosas o de máscaras que disimulan su identidad.
Nada de eso te pertenece, ni es tuyo. Tú eres de Cristo y Cristo de DIOS. No es necesario invocar nada extraño ni caprichoso. Es el Señor quien viene y llega a tu corazón y te reviste de su Paz.
No seas falso "ahorrista". Deja a los tacaños el lugar que tanto les gusta. Presto lo perderán todo. Tú vive en el silencio y el respeto del gran señor, sé grande y magnánimo.

Alberto E. Justo


viernes, 24 de noviembre de 2017

¿Hablar? Sí, más alto que cualquier expresión...

Hablar, para nosotros, comporta rezar, elevar el espíritu,vivir la esperanza. El discurso secreto de cada uno es ahora sumergirse en el mar sin límites. Deja pues crecer en tu alma la fuerza que no imaginas. No se trata de decir cosas ni de copiar a nadie. Sumérgete, pues, en el silencio inabarcable que te levanta "por encima de toda criatura."

Alberto E. Justo


los caminos del Señor

Nunca se agotan y siempre se abren en nuevos horizontes. Se abren, claro, hacia el corazón, en el espíritu que respira, sin pausa, el soplo de Dios...
¡Ámbito infinito del que no podemos hablar! Hunde sus raíces más allá de toda sospecha y de cualquier imagen o figura. 
Los caminos de Dios no están escondidos sino pudorosamente velados y protegidos por la Misericordia Infinita.

Alberto E. Justo








jueves, 23 de noviembre de 2017

tal vez, por fin ahora

Aunque no lo parezca, aunque sea demasiado pronto .... El Señor no se hace esperar. Simplemente llega, sin otro aviso que su Santa Presencia. ¿Lo aguardábamos tan rápido? No, desde luego. Pero es verdad que esta hora es única...
Quisiera que nos viera la Aurora, que nos despertara de cualquier sueño y nos guardara en Su Corazón. Y lo quiero ya, ya mismo, sin dilaciones, en el mismo e infinito secreto que ahora nos habla y nos regala con Su Luz. No buscamos repeticiones, ni discursos de ningún tipo: lo buscamos a Él.
 ¿Una figura, una imagen, algún perdido intermediario, tal vez una sorpresa, seguramente lo que nunca se me ocurrió pensar?
¡Un Niño, una sonrisa inefable más alta que cualquier promesa! ¿Quién era, quién es ahora, hoy y siempre...? Porque sin embargo era Cristo y sin embargo era Dios.

Alberto E. Justo


reunión apresurada

Con tanta frecuencia topamos con "gente reunida", hablando, diciendo y repitiendo... El hombre contemporáneo no puede callar. Y habla, del modo que sea, aun sin conocer bien la lengua de sus interlocutores. Es verdad que el silencio, hoy, brilla por su ausencia, pero también es verdad que son muy pocos los que saben lo que dicen o pueden intercambiar palabras en un lenguaje elevado...  No se trata de saber sino -al menos- fingir que se sabe. Por ello los temas, que se expresan en modo tan disparatado, sólo impresionan a los incautos.
¿Es necesario insistir? Quizá sea urgente una humildad que regule el deseo de hacerse oír como sea y lo que sea. Y no dar importancia a lo que carece de ella.
El peregrino no aprende el silencio simplemente callando. Es orando, en secreto como se aprende a orar.

Alberto E. Justo


miércoles, 22 de noviembre de 2017

¡Señor Jesús, Ven!

Pedimos sin cesar en nuestra oración cotidiana... ¡Ven Señor! Él nunca se aparta de nosotros y nos regala con Su Presencia, sin más. A sus pies renovamos nuestras súplicas, por el cumplimiento de Su Voluntad, por nuestra salud, por todo aquello que Él mismo nos pide que pidamos.
Nada se compara a la ternura de Dios en nuestro corazón. Nuestra Vida está escondida con Cristo en Dios.
Hoy también, jornada difícil y de prueba, recibimos su Sonrisa incomparable...

Alberto E. Justo


Un cántico silencioso

Que se desliza desde no sé qué alturas siempre nuevas... Cuanto más alto y mayor se manifiesta más penetra el silencio que lo envuelve... Es una expresión elevada... No acepta ni se compone con las cacofonías de moda. Antes bien huye y escapa por el horizonte del desierto y se oculta donde muy pocos puedan descubrir su secreta armonía.

Alberto E. Justo


¿Es necesario entenderlo todo?

Necesaria es la actitud serena que abre las puertas del corazón. Necesario es el silencio que conduce a un verdadero "encuentro" con lo que tal vez no puedo asumir de golpe.
Si no puedo decirlo ¿por qué tanto embrollo y complicación? Quizá lo más profundo se esconda precisamente en la ignorancia, en la simplicidad.
Luego me callo. Y atiendo a lo que llamaría la "sonrisa interior", porque así dejo respirar la vida que recibo. En efecto: cuando aspiro Dios expira y soy lo que me es dado: Él mismo, el Espíritu que vive en mí.
Vida en mí... Ese mismo yo soy, porque soy en Él ¿Tengo tanto que aguardar para saberlo? ¿Acaso no lo sé siendo?
No tengo fuerzas para sobreponerme a...pequeñeces; y -sin embargo- descubro la única Realidad que se impone y late en el secreto del Padre en mí...

Alberto E. Justo


lunes, 20 de noviembre de 2017

libertad y respiro profundo

Las aves vuelan y cantan... No temen... respiran hondo en religiosa armonía... Los "otros", en cambio, no viven, no pueden vivir porque no respiran. Nada más temible que el miedo. Una vez más: "defiende tu libertad", no te dejes impresionar por los vanos parlanchines, esos que sólo atienden al bienestar de sus bolsillos. Y siempre hablan de lo que hacen otros por ahí...Peor todavía cuando pretenden refugiarse en justificaciones autoritarias, como "ministros" de gobiernos imposibles. ¡Huye la falsedad de la moda! ¡No te desanimen los fracasos! Deja no más y arremete con vigor y decisión según tu conciencia.

Alberto E. Justo


No dudes nunca de tu libertad

Abre de par en par las ventanas de tu conciencia y rechaza con energía las pretensiones de los entrometidos. Respétate y respeta, sobre todo, tu libertad. No son los timoratos los que llevan la razón y sólo saben desatar funestos entredichos. Defiende, lo repito, tu libertad siempre, sin temor ni vacilaciones.
Vergüenza es que no lo hagas o que ocultes tu rostro entre tus manos. Sé valiente y no dejes que los miserables arruinen tus días.

Alberto E. Justo


domingo, 19 de noviembre de 2017

Encuentro, más allá de las fronteras

Todo sea siempre en el Señor. Sólo en Él. Y a cada paso, más profundamente. Esplendor nuevo y admirable de Presencia y de Vida.

Alberto E. Justo


Allá lejos suenan campanas

En lo escondido de la Noche. Al mismo tiempo -ya se sabe- las injusticias comienzan a la deriva, ya no se sabe por qué.
Los llamados "mandones" a toda hora, impiden la pureza en pensamientos e intenciones. Timoratos, cobardes o engañadores pretenden afirmarse en sus posiciones, dejando los heridos junto a los caminos... Es la hora del horror. Todo lo justifican con las medallas que cuelgan de sus pescuezos. Creen saber lo que no saben y se empeñan en emplear el débil armamento que traen en sus bolsas llenas de agujeros.
¿Cómo liberarse de tanta "descompostura" y traición. Sólo "dando al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios."

Alberto E. Justo


Nuevas alegorías

En horas de incertidumbre surgen nuevos panoramas que no dependen de cálculos ni de estructuras... Preguntas que se suceden en pos de soluciones o de perspectivas con caminos nuevos que no satisfacen al hombre hoy.
La cuestión decisiva suena en otra clave, que olvidamos de considerar: Yo sé que sólo Dios basta y nada puedo añadir ahora a esta verdad. No es suficiente toda la ciencia de este mundo para hallar en el presente o en el pasado, el rumbo que perdemos en nuestras jornadas de todos los días.
Efectivamente: sólo Dios basta. Y donde los cálculos no llegan, ni pueden llegar, se revela la única Aurora que no tiene ocaso.

Alberto E. Justo


sábado, 18 de noviembre de 2017

A veces parece que no hay nadie

No son verdad las ausencias... Se trata de apariencias, de ilusiones, de sueños ¡y tantas cosas más! Ahora mismo una nueva fantasía nos lleva a dudar de esto o de aquello... No, no podemos quedar atascados y descorazonados. No, porque siempre hay una presencia más alta de la Realidad que no miente...
¡Adelante, pues, adelante en plegaria y confianza! Dios está aquí.

Alberto E. Justo


en abandono y confianza

Vamos de camino por una rugosa llanura, sin tropiezos y sin excesivas variaciones.
Que el cansancio de las horas no aminore tu marcha ni desesperes por las inevitables demoras de cada jornada. Insisto: no estás donde crees sino mucho más allá.
El descubrimiento de nuestras sendas es algo lento a veces. Pero la certeza primera es que no te llevas a ti mismo. La luz más potente se enciende como una sorpresa inesperada.
Ya está aquí, como promesa de instantes mejores, portadores siempre de vida nueva. El silencio de las horas no se interrumpe. Por el contrario, las horas se alimentan de ausencias mayores que guardan, en sus instantes, los mejores secretos...
No te sorprendan, entonces, las falsedades y mentiras del adversario escondido, forjador de envidias y de engaños sin cuento. Los que pretenden convertirse en espantapájaros de los sembrados necesariamente han de falsear el panorama. Harán todo el ruido necesario para sus pretendidos logros, porque es característico que el ruido adormezca. Y es paradójico también. Adormecer es engañar. Luego habrá modo de hallar excusas o justificativos estúpidos.
-Luego te escucharé, cuando tu respiro no turbe mis ilusiones... ¡Vamos, que las jerarquías de este mundo ya son pura necedad! Esta conducta, frecuente hoy entre clérigos y legos pretende afirmarse sin mucho trabajo... Por ello huye de la tontería de moda, cualquiera sea, y penetra la gloria de un silencio que no calla...

Alberto E. Justo


viernes, 17 de noviembre de 2017

Un desafío que se renueva

 Es curioso: no hallamos "escondites" o refugios en estos tiempos. Tampoco en otros... Pero es un error insistir más...
El secreto está, sí, escondido: pero sólo en Dios, sólo en el Abismo divino. ¿Lugar? Quizá, pero Don infinito, sin posibilidad de medir o de explicar. Por tanto ¡déjate caer en la profundidad no imaginada ni imaginable! No escapes a tu Bien, ni duermas... Vela y medita en el silencio de la noche. Y nada más.

Alberto E. Justo


En el mismo pesebre de Belén

No más lejos: infinitamente más cerca, inmediatamente en la Noche, que ya es Aurora.

Alberto E. Justo


Ahora, ya y no mañana...

Por los caminos polvorientos del desierto, por las lejanas sendas donde creí hallarme alguna vez... Surge, única, la figura de mi madre, dejando sonar en los aires la sin par melodía de una presencia siempre nueva.
 No es necesario enmarcar las imágenes para que nos entreguen su secreto, ni aguardar demasiado las cualidades que les pertenecen. La figura amada, incomparable, nunca precisa presentación.
Quisiéramos cantar, con vigor y fuerza, lo que no cabe en las estrechas medidas de nuestros caminos, quizá a la hora del ocaso, quizá cuando aguardamos un claro amanecer. Porque es la Aurora la que despierta y dispersa nuestras sombras, por allí temprano, más allá de los bosques, de los lagos y de las montañas.
Nada queda en descuido... Porque cierta ausencia no desvanece ni se oculta... ¡Alabado sea Dios!

Alberto E. Justo


Pero no solamente en el Desierto

Con alegría afirmamos la verdad: "en nosotros". En la intimidad interior, en el respiro del Espíritu Santo. Desde luego no sabemos expresarlo, sólo señalar una realidad inefable.
Y si insistimos,una y otra vez, es en razón de alimentar desde dentro nuestra oración que no cesa, que no ha de cesar jamás.

Alberto E. Justo


jueves, 16 de noviembre de 2017

En el Desierto

Es con harta frecuencia que retornamos a las viejas imágenes, que vienen a mostrarnos los esplendores mayores de lo más real.
En el hondón de nuestra vida, en los capítulos más sensibles y profundos, descubrimos que nunca es suficiente nuestra insistencia para abrazar la Verdad o dejar que Ella misma nos invada y nos conquiste por fin.
Pareciera que el hombre no quiere la Verdad, ni se deja conquistar por Ella. Al contrario, busca con esperanzas vanas, alcanzar por medios perezosos y cobardes aquello que lo supera.
Nunca se detenga el peregrino en las vanidades de una hora falsa y engañosa. Será necesario alzar la espada o la pluma, pero no desfallecer ante la necedad.

Alberto E. Justo



Nada tan cercano como el Misterio de lo Divino

Dios está aquí... Pero hay muchos que no logran "estar" en parte alguna, sino en sus propios refugios, muy lejos y nada más.
No hay gozo comparable al esplendor de la Fe, en medio de las dudas que, tantas veces ensombrecen nuestro andar. Y Dios nos libre y nos proteja del hombre "triste"...
Aprende a sonreír y a dejar que una cierta simpatía innata se manifieste en los distintos pasos de nuestras jornadas. ¿Qué pasa en los momentos de opacidad, cuando el peregrino no acierta a otra cosa que a llenar formularios y aprisionar al prójimo, según dichos y hechos que lo alejan de la ternura y compasión de Dios?
¡Vuelve incesantemente a tu morada y a tu corazón! Apiádate de tus hermanos y de ti mismo. Junto al río ves correr aguas puras y cristalinas. Lo demás no tiene importancia.

Alberto E. Justo


Aún hoy, en la soledad que no tiene destino...

En esto pensamos con frecuencia: buscamos camino y llegada final, con la ilusión de reposar mañana en "casa nueva". Pero no hay destino "menudo". Es seguro que hemos de despertar, más allá de toda ilusión, a fin de descubrir el fondo de un paisaje que ya no puede mentirnos. Las excesivas institucionalizaciones, esas figuras estampadas por la estupidez humana, cacarean por todas partes para engañar a los incautos. Pero la soledad que, no calla su mensaje, muestra enseguida, aún con dolor, en cuál lugar nos hallamos ahora.
¡Vamos de camino! No se interrumpe el camino del Cielo ni se disimula el sagrado retiro que Dios nos regala... Otra vez -siempre- encontramos el Centro, el Corazón, donde está nuestro gozo verdadero.

Alberto E. Justo


miércoles, 15 de noviembre de 2017

No te detengas, ni ahora, ni nunca

Nadie halla su vocación verdadera en el tiempo, en el juego infinito que no acaba, y se fija en recodos e ilusiones del camino...
No quieras ni pretendas ser "centro" de reuniones ni de ninguna otra cosa. Conviértete en silencio y respeto. No hables de lo que ignoras y no sientes principios ni "finales". La gloria del hombre es saber que no sabe nada.

Alberto E. Justo


Aunque no halle modo de expresarlo

Aunque no tenga modo de decirlo, ni siquiera de "pensarlo", yo sé que la Realidad abre sus puertas en el secreto de una intimidad inefable, en los caminos escondidos del corazón, que no deja de latir en el mismo Misterio de Dios.
¡Qué importa saber esto o aquello! No me interesa visitar curiosidades ni levantar puentes, ni en nada afirmarme... No busco fuerzas, sólo quiero el respiro del Espíritu que es Vida y es Gloria en el único Don de Dios...
¡Vive, pues, sin nada! ¡Deja de lado todo poder o promesa! Que venga siempre el Señor, como y cuando Él quiera...
"Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios"...¿No quieres venir sólo conmigo? Aquí tienes las puertas abiertas de mi Corazón... ¡Alabado sea Dios!

Alberto E. Justo


martes, 14 de noviembre de 2017

Lo que aún no sabes

En efecto, es mucho lo que se oculta. Quisiéramos ya mismo huir de las múltiples máscaras que se esconden detrás de siniestros cortinados... No queremos mentiras. Hay terribles escondrijos para engañar a los incautos y nosotros ¿qué decimos? Pues: nada. Esto mismo: hemos enmudecido ante las catástrofes de las modas. Ya no sabemos hablar.

Alberto E. Justo


A pesar del escaso interés...

A pesar del escaso interés que despiertan hoy las "cosas" espirituales hacemos el propósito de seguir adelante por los caminos que, a veces, parecen extraños o fuera de nuestra simpatía.
Y seguramente es así, porque la repetición de lo mismo acaba por fatigar al alma que busca sin hallar.
Por ello es siempre necesario abrir las puertas hasta vencer la resistencia que tanto se percibe en todas partes... Damos por muy cierto que el empeño en los grandes ideales, que la vocación más pura, requiere un asombro siempre nuevo y la aceptación de un riesgo inesperado.
No, no comenzamos una "historia" nueva, seguimos los pasos de ayer con nuevo interés y firmeza, con la seguridad de la gracia divina que nunca nos abandona.

Alberto E. Justo


Camino del Cielo

No imaginábamos ayer hallarnos tan cerca de nuestro destino... Y, sin embargo, la realidad supera los sueños y no nos damos cuenta. Sí, sin duda estamos cerca, muy cerca, del Cielo. La promesa del Señor no es vana... 

Alberto E. Justo




lunes, 13 de noviembre de 2017

A pesar de las ausencias...

Nada falta y nada queda en la mitad del camino... Piérdese el tiempo cuando se buscan melodías por aquí y por allá. Sólo el silencio puede retomar el camino abandonado, más allá de los claustros soñados y de las ilusiones fallidas...
Una suave, muy suave nota, se eleva de la orquesta tanto tiempo callada. La melodía es ahora imprecisa, sin otro perfil que un sonido multiplicado. Nadie se atreve a hablar o a decir la verdad que ayer atemorizaba. La "cobardía" es un signo de los tiempos, no menos que el temor a la verdad.

Alberto E. Justo


¿Puedes?

Puedo mirar todavía, detrás de los bosques y más allá de ríos y montañas, hasta ocultarme en la inmensidad del mar. Más allá, sí, más allá puedo ver... ¿Cómo no? Los horizontes jamás se cierran y sólo vienen, de lejos, para abrir las fronteras. Porque donde Dios dice Uno: he de entender Uno y nunca dos... Ya no hay "refugio" en ningún "dos".Dios, en efecto, no se esconde en "multiplicaciones" ni "planta" fronteras donde no las hay ni puede haberlas... Quien pueda entender, que entienda...

Alberto E. Justo



sábado, 11 de noviembre de 2017

¿Te equivocas?

Lo que ahora llamamos "equivocación" es frecuente y no debe detener nuestro caminar... Por el contrario: equivocación nos parece algo como así como un olvido, que no se nos perdona fácilmente.
 Sin embargo tiene un cierto parentesco con el Desierto. Porque lo que no sabemos, lo que se oculta más allá, tiene un sentido de "eternidad" y de misterio que hemos de tener presente... Siempre lo que desaparece de un modo, vuelve a aparecer de "otro",y no hemos de soslayarlo jamás. ¡Grande es el Misterio y no menor su gloria y su silencio!

Alberto E. Justo




jueves, 9 de noviembre de 2017

Se habla mucho...

Desde hace mucho tiempo el hombre insiste en su poder y en su fuerza; y lo único  que ha logrado es deshacer y demoler su propia casa. Es evidente porque se trata de una derrota reiterada de su impotencia... De camino pierde en su trayectoria lo más preciado que posee y se hunde (quiéralo o no) en su propia necedad.
 Ahora, en cambio, no acierta en sus tareas sino esclavizando, sin perdonar, con creciente hostilidad, a sus acompañantes.
 No es menor la agresividad de aquellos indiferentes que contemplan perdidos panoramas, guardando con furia el dolor del prójimo o perdiendo entre alcornoques las ilusiones de ayer...
¡Despertad los que dormís en vuestros lechos! Pronto, muy pronto, no tendréis ninguno.

Alberto E. Justo


Si Tú me recibes ¿quién podrá rechazarme?

Esto es más que seguro, simple y directo: aún prisionero y despreciado por las intrigas y los redobles de tambores lejanos; hoy percibimos la furia de la mentira y del engaño. sin dejarnos apabullar por todo ello... Preguntamos, también nosotros: ¿Porqué nos engañan de este modo miserable? ¿Nos dejamos engañar como infelices nacidos de las ruinas de nuestros pueblos?

Volveremos sobre todo ello...

Alberto E. Justo


Encuéntrate en el Corazón de Cristo

Te hallarás si te buscas en verdad en tu "lugar"propio, en la intimidad que el Señor te da a cada instante. Encuentra, en suma, tu corazón en el mismo Corazón de Cristo, en Su mismo Espíritu, que es tu Morada plena de Luz. Vuélvete, sin cesar, al Padre, redescubre tu Virginidad en Su Secreto, que se abre como Aurora inefable, en la hondura de tu ser y de tu vida.
Nunca cierres las puertas al Señor que llama. Ábrelas de par en par, con gozo. No porfíes por esto o por aquello. Reposa en el Señor, en su Presencia, y vive y sé.
Aprende cada vez a callar. Tus tareas sean siempre escondidas. Permanece en silencio viviendo siempre en tu corazón. Todo es demasiado simple y breve: muy rápido para los gustos superficiales de hoy. Pronto llegarás a tu Morada definitiva. 

Alberto E. Justo



miércoles, 8 de noviembre de 2017

busca la Paz en Dios

No retrocedas ni dudes... No hallarás la paz, ni tu bien, ni la belleza, en los caprichos de los hombres. Menos todavía en el estilo dictatorial e insincero de los "mandones" de moda. La paz no se halla en lo que solemos llamar "el triunfo cotidiano" o los materialismos al uso corriente. Estos proceden del engaño del enemigo, que pretende el dominio de todo.
Abandónalo, deja todo materialismo y si es necesario rebélate y rechaza con vigor la mentira y la cobardía... En cuanto a los que creen poseer y gobernar, déjalos :"No saben lo que hacen."

Alberto E. Justo


sábado, 4 de noviembre de 2017

¡Hermoso camino!

Si quieres ser: trasciende el tiempo. Magnífico mensaje que atraviesa el tiempo y el espacio. La luz se enciende y silencia y olvida a todas las demás.
Porque la luz se oculta iluminando... y se manifiesta trascendiendo.

Alberto E. Justo


lejos de cualquier engaño

Amigos y peregrinos, en la ermita no hay engaño. Por lo general dudamos o desconfiamos de lo que vemos u oímos. No es el caso esta vez, aún cuando en ciertos momentos nos sentimos y sabemos defraudados por costumbres ligeras en la hora de la mentira... Porque los que hacen gala de poder y de agudeza se ufanan de vanidades que pronto, muy pronto, ya no serán.
Retornamos a la orilla del lago donde sólo existe honestidad y silencio. La oración brota inmediatamente del corazón puro. No es necesario preparar nada, es oportuno y urgente, en cambio, atender al Presente que nos da el maná escondido.
La oración verdadera es un fiesta permanente. No acaba, se multiplica hacia lo alto, hacia Dios. Atiende el lenguaje inefable que no necesita de vanos ensayos ni se deja instrumentar para el lucimiento de títeres y cantores improvisados. Deja que te lleven las aguas del río... No te detengan los caprichos de los hombres, ni las tentaciones, ni los malos agüeros. No hables ni acudas a las cosas "materiales" para obtener o justificar nada..., no vendas productos viejos y gastados... Tu vida es realidad pura, escondida con Cristo en Dios.
Tampoco te ilusiones con supuestas "categorías" o determinaciones. Escóndete en el Corazón de Cristo Jesús... Es tu Morada, no es tu "jerarquía"... Vive pues, mas ya no vives tu, respira el Espíritu que te es dado...

Alberto E. Justo


viernes, 3 de noviembre de 2017

Horas de oración

Quizá podamos hallar, en los bosques escondidos de aquellos valles, un silencio nuevo, inédito casi sorprendente, junto a los pequeños arroyuelos que atraviesan los caminos, sembrados hoy de flores y de nostalgia...
Todo ello, sin embargo, es el secreto que susurra el Espíritu, que siempre ora en nuestro corazón.
¿Quién se atreve a hacer ruido e interrumpir con voz ronca la suave melodía de las horas? 
En la historia de aquellos feroces "vellosos" cargados y cubiertos a cada momento, aparecen los fantasmas armados de disfraces -¡tan lejanos a cualquier delicadeza del paisaje!-
Pero el silencio y la quietud cubren el horizonte y lo transforman en un canto, un himno que se eleva hacia lo alto y nos lleva y nos regala con el sueño más maravilloso. Porque "los sueños, sueños son".
Deja que el corazón palpite con la nueva plegaria que ya no se detiene... Es el nuevo día, la nueva jornada encendida en la Aurora, amanecer dichoso, que no acaba jamás.

Alberto E. Justo


Sigue peregrino por las sendas de la Verdad

Pero no temas. Quizá te sorprenda ser testigo de algunas cosas y acontecimientos... Nuestra Madre fue "testigo" de la cruz y permaneció en un sufrimiento incomprensible. Pues bien, ese es tu santuario.

Alberto E. Justo


Es hora de lucha...

A pesar de las circunstancias que parecen de un signo o de otro... una persona preguntaba a otra, muy desprevenida: -¿perteneces a una orden religiosa o a una orden peligrosa?- Porque en los tiempos que corren cuesta definir posiciones. Sin embargo el valor, la validez de las actitudes humanas en la moral y en la costumbre de todos los días, no está sometida a formas extravagantes de poder: en efecto los clérigos o "doctores" han pensado, alguna vez, que se hallan exceptuados de observar las obligaciones comunes, pero esto no ha de ser así. Sabe el pecador que nada lo disculpa de no cumplir las leyes comunes justas.
Que este sea un tema de reflexión en la hora actual, tan plagada de malos entendidos es de particular urgencia. Quien quiera entender, pues que entienda.

Alberto E. Justo


Nada tan hondo y profundo como lo que no imaginas

En tu nueva intimidad descubres lo que ayer no sabías. No interesa ya saber esto o aquello. El tesoro escondido ya está en tu corazón o, si prefieres: el tesoro escondido es tu corazón: camino y destino que ya posees... ¿Quién eres, entonces? Eso, ese que sólo conoce Dios.
Has nacido para siempre en Belén. No te distraigan las veleidades de moda. Simplemente torna al silencio cada vez, y todo se abrirá en lo profundo. Nada hay ya que no sea vida y hondura... Tú eres eso mismo que no expresas ni puedes expresar. Apártate simplemente de las tonterías, de todo eso que repiten los demás: tu vida es ahora silencio y plenitud inalcanzable para los necios. Vive pues...

Alberto E. Justo


¿dejaste que el bien y la belleza te abrazaran?

Ya no puedes dejar que otra cosa te habite o que tú mismo te alejes del corazón de tu paz. Has despertado en un amanecer divino, en el silencio nuevo de una aurora incomparable. Ayer perdías tiempo y espacio en horas tempranas pretendiendo eso que no llega ni razón tiene... Querías vender no sé qué productos y pasar por titiritero renombrado entre las gentes de tu pobre vecindad... Hoy ya no sabes sino repetir tus viejos lances, con la ilusión de aumentar ese poder "que no puede." Pues ¡vete ya en paz! y deja otra vez los engaños que abruman y acaban por hacer sufrir más a los infelices que pretendes someter y controlar. Sí, vete por tus sendas... y acepta tu destino, no vuelvas sobre tus pasos. Crees tenerlo todo y no tienes nada...

Alberto E. Justo


jueves, 2 de noviembre de 2017

Ni tiempo, ni espacioor

Más allá o más aquí... Toda ciencia trascendiendo.Lejos de reparos... Deja tus cuidados entre las azucenas olvidados... Abandono y fortaleza. Es ya ocasión y Luz de la Aurora... Hay quienes "empujan" para ganar más y lo pierden todo. Déjalos perder, que bien les vendrá.
Que tu llanto y tu plegaria sean fecundos... Y lo serán cuando tú no lo sepas. Vuelve al corazón silencioso... Aunque nadie se dé cuenta tú estarás muy lejos. No perteneces a ninguna comparsa, de esas que todo se lo creen. Permanece en silencio y lejos, cerca, muy cerca de Dios y de los ángeles.

Alberto E. Justo


En la apertura del mar...

Sueño en el mar, más allá de todas las fronteras. Más lejos que cualquier ilusión, pero infinitamente más cerca que las idolatrías o los "preceptos" escritos ayer. Nada hay que nos oprima cuando las condiciones y las "determinaciones" caen. El hombre privado de su libertad es un títere o un mamarracho... Pero la libertad no ha de perderse nunca. Nadie sabe, ni puede sospechar, esas dimensiones que carecen de fronteras.
La oración es un respiro de libertad y de abundancia de luz... Sí, eres libre en el misterio del Ser, vencidos los antojos y aplastadas las mentiras que usan los cobardes. Permanece firme a pesar de lo que sea. Aunque vengan degollando no te apartes de tu senda.
Los tontos también abren sus fauces. No tienen gracia y son horriblemente feos. Es fácil reconocerlos ¡pero cuídate de ellos!

Alberto E. Justo


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Esperé unas horas, sin obtener respuesta de nadie,,,

El hombre busca esa puerta cerrada, y que él desea abierta de una buena vez... Pues entonces: ¡ábrela! Y pasa de largo, más allá...

Alberto E. Justo


el valle no miente

En silencio descubrimos nuevos y encantadores matices. Una fuerza inesperada se levanta entre las montañas y nos brinda una luz más alta, preñada de esperanza.
Alabamos a Dios, pues, en efecto es Él quien enciende y nos lleva a las cumbres... Él está aquí... 

Alberto E. Justo


¿Resignación o combate?oras

Muchas son -claro- las alternativas... Sin embargo rápidamente alcanzamos una perspectiva nueva, si abrimos las puertas al Señor DIRECTAMENTE. Sabemos que dirigirse a Dios sin reparos ni condiciones, es la clave mejor en los momentos decisivos de nuestra vida. "La Contemplación SIN MEDIOS es posible en esta peregrinación nuestra y más posible en la incertidumbre o en la búsqueda sincera de la Verdad".
¡Señor, ¿adónde te has ido? Así clamamos tantas veces! ¿Te fuiste Tú o me fui yo? Pero no es este un planteo acertado. No pregunto, dejo que Tu me llames y derribes las puertas que yo no acierto a abrir en estas horas...

Alberto E. Justo


martes, 31 de octubre de 2017

¿Es esta una aventura nueva?

Ni nueva, ni vieja, ni aventura siquiera... Ábrense las puertas de un mundo desconocido, despojado de cualquier "lógica humana". Vive el peregrino sus horas más difíciles sin guías ni ilusiones... La desorientación, la confusión (obra diabólica), se hace duradera sin dejar espacios de respiro. ¿Dónde puede -el peregrino- respirar en medio de una asfixia descomunal, desatada por la infamia y la cobardía? ¿Es preciso oponer a la lucha injusta otra más injusta todavía?
Estas preguntas asaltan nuestras horas e impiden un reposo sereno...
Pero no son las preguntas, ni las respuestas, las que ofrecerán sendas nuevas... Son necesarias las "Noches" y su Misterio para pasar a la primavera.
Noche "más amable que la alborada"... Evoco tu paz y tu silencio.

Alberto E. Justo


Sin saber nada, lo sabemos todo

El "Abandono" total en Dios se convierte en el himno que une, en acordes sin número, nuestras plegarias y nuestro respiro interior.
Es preciso y urgente no dudar y aceptar las sendas y caminos que, en realidad, son uno solo.
No hay desmenuzamientos caprichosos. Todo es simple y directo. Déjate levantar por el Espíritu. Los artilugios complicados de los mundos en caída no podrán dañarte ni alcanzarte nunca. Te hallas ya demasiado lejos...

Alberto E. Justo


pasar más allá

Se trata de estar siempre en el lugar, en el corazón. Pasar más allá es "permanecer". Grande y maravilloso es esto... ¡Estar aquí mismo! ¿Es tan difícil? ¡Claro que no, es "aprender" a estar con Dios, a permanecer con Él y en Él.
"Estar", es decir: SER. ¡Señor Tú eres y yo soy sólo en Ti! "No conozco "caminos alternativos". Nada sé ni quiero que no seas Tu mismo..."¡Ven Señor Jesús!".

Alberto E. Justo


lunes, 30 de octubre de 2017

Queremos, sí

 Ahora descubrimos que las horas no pasan. Todo ha quedado en silencio y en paz. ¿Podemos -tal vez- ir más allá? Lo intentamos siguiendo un camino, sinuoso y polvoriento... Pero que llega a destino muy presto.

Alberto E. Justo


sábado, 28 de octubre de 2017

¿Es esta nuestra hora?

Quizá todas la horas sean "nuestras" En estos momentos juega en la vida, en nuestra vida, el rechazo y una indiferencia mortal... Esta hora es nuestra porque no puede ser de nadie, es nuestra por el rechazo de todos aquellos que no quieren "recibir"...
Si no te reciben, ni atienden, ni comprenden, aquí (siempre más aquí) está Dios que te ama y te da Su Vida. ¿Qué te aflige -peregrino- tal vez la muerte? ¡La muerte es nacimiento! Aunque cueste, aunque sorprenda. Ayer no más te lamentabas de ciertas ausencias o de la necedad ambiental... ¿No te reconocen? Los que no reconocen es porque nada pueden conocer...
Ayer asombraba la "rebelión" de los "clérigos". Hoy casi ya no hay clérigos que puedan "rebelarse". Deja -pues- tu cuidado. No eres tú eso que aquellos otros juzgan con superficialidad escalofriante. Tú, no lo olvides, no perteneces a lo que dicen o a lo que te brindan las instituciones que se derrumban precisamente ahora... En la hora presente aprendes el arte de bien morir.

Alberto E. Justo


viernes, 27 de octubre de 2017

¿Tienes que "salir" del desierto?

Nadie sale y nadie en verdad entra... Si no sabemos dónde estamos ¿a qué viene preguntar? Desde hace mucho tiempo parécenos seguir subiendo no sé qué pendiente, cuando intentamos pasar más allá. Pero ¿es nuestro destino pasar más allá? ¿Acaso "nuestro destino" no es por fin morir? ¿No sabemos que para nacer es necesario morir?
Estás llamado a nacer para siempre. El desierto es, desde luego, una figura; pero aquí se trata de lo que trasciende todo... En medio del silencio de la Noche... Porque la Noche es más que la Hora.

Alberto E. Justo


¿Todavía?

Las crisis no piden permiso y menos aún las que causan los necios. Hallándonos en una terrible hora de prueba nos preguntamos por esa "liberación" ¡que tarda tanto! y que urge precisamente hoy...
Y, sin embargo, suenan las campanas de una victoria que sabemos no lejana. El rostro del estúpido reaparece en un diminuto horizonte, cuya amenaza en realidad nada puede... pero ahí está...
Sabemos que las "pruebas" abren puertas nuevas y acaban por deshacer amenazas y pretensiones... ¡Adelante, pues, a pesar de todo! Pero sin abandonar la lucha. Es preciso combatir al infame que se escuda en su propia estupidez.

Alberto E. Justo


jueves, 26 de octubre de 2017

En cada ocasión guarda una sorpresa

Es como escribir un "diario", donde queda grabado (de algún modo) eso tan bueno que el Señor te regala a cada hora.
No aceptes ni admitas lecciones de este o de aquel tipo... Nadie sabe bien lo que dice o lo que quiere decir. Tu lenguaje sea siempre el propio del desierto, el silencio reparador y el olvido que no tiene precio. Y si quedaron pendientes algunas cosas de esas que no faltan: "¡déjalas morir a la vera del camino!". En suma: aprende a dejar para recibir lo más alto y subido en el misterio de tus días.
¿Pensabas que no tienes "ahorros suficientes", que no sabes nada de esto o de aquello, que es mucho lo que queda por hacer? ¿Crees que podrás ahora lo que ayer no podías? Es posible, pero no has de alcanzar ninguna meta soñada que sea extraña al silencio o a la gracia de Dios.
Abandónate, pues, en el secreto de Belén. No interrumpas su quietud... Simplemente: adora y vive, que a eso mismo eres llamado, ahora y siempre.

Alberto E. Justo


lunes, 23 de octubre de 2017

Aunque a mano tuvieras todas las riquezas del mundo...

Tu fuerza será y es siempre el "ABANDONO". El "Abandono" en Aquél que nos conforta y en Quien somos, nos movemos y existimos... ¡Cuánta Luz!
Tantos pueden ser los dolores y no menos las angustias que sufre nuestro corazón y nuestro presente... Sea nuestra oración inmediata y sencilla, lejos de cualquier "complicación" o argumento... Porque, en el fondo, ¿qué has de decir que no sientas vibrar primero en tu interior, en el Espíritu?

Alberto E. Justo


En el Silencio...

Todo lo puede el que sabe callar... Hay un sublime silencio que llevamos como tesoro en el corazón, que nos abre las puertas del secreto más alto. Entra, pues con confianza y valentía.

Alberto E. Justo


¿Y si fuera posible, sin más?

El objeto de nuestra Esperanza nunca es "imposible". Por el contrario es lo más inmediato en la vida y lo que más nos debe afirmar en la Verdad.
Los mediocres insisten, en cambio, en los propios antojos y en sus supuestos "poderes". Nadie "puede" eso que supone "poder" y "alcanzar". El hombre sólo alcanza lo que Dios le da y le otorga... ¿Para qué quiere más u otra cosa? O ¿qué significa "más"?
Deja de pretender "cosas" o "cosillas"... Abandona, deja y mil veces "deja". No aferres ni te aferres: suelta. "Agua que no has de beber... déjala correr."
Y más que nunca en la esfera de lo "religioso". Es allí donde hay mayor riesgo de fariseísmo y de sutil hipocresía. Por ello deja que todo suene en su esfera y olvida esas ambiciones menudas que acaban por frustrar el trabajo y la vida toda.

Alberto E. Justo


viernes, 20 de octubre de 2017

Aunque no te veas como quisieras

¿Somos capaces de vernos, de descubrirnos en verdad? No es lo más frecuente, desde luego... También cada uno de nosotros es un misterio para sí mismo y olvidamos los perfiles más altos en aras de cosas, a veces, muy pequeñas.
En suma, arrepintiéndonos de nuestros pecados y con gran confianza, aprendamos a mirarnos, a vernos, en los Ojos y en el Corazón de Dios.

Alberto E. Justo



domingo, 15 de octubre de 2017

Aunque la fatiga sea grande...

Nunca, sin embargo, es tan grande. Las flores sonríen y cierto "andar" supera los caminos. Lo inefable es que Dios ya está aquí. Terrible es perder el tiempo con cosas superfluas y puras distracciones materiales. Es preferible cerrar los ojos y alejarse de un mundo en franca derrota... Refúgiate pues en tu interior, en tu corazón, donde el Señor te espera siempre.
Muchos "responsables" duermen su sueño y van de aquí para allá sin norte y sin concierto. No hay razón para seguirlos... Sé fiel, en suma: Sé.
Callad, rumores lejanos o cercanos. Tú, mi amigo, no estás aquí. En realidad no estamos donde nos parece estar. En alas del Espíritu hemos llegado a una altura maravillosa. Deja que el mismo Espíritu te lleve y te eleve. Ya puedes "gozar" a Dios. No te apartes ni fabriques ilusiones...

Alberto E. Justo


sábado, 14 de octubre de 2017

Vale el camino, sea cual sea

¡Impaciencia! Nunca acabamos de acabar... Quisiéramos cumplir antes de comenzar... Pero no es importante. En el silencio hallaremos siempre las mejores respuestas porque la palabra, para ser tal, ha de ser silenciosa. Y así cualquier intento de ir directamente a Dios.
Esto es decisivo... Nuestra vida no tiene variaciones. Nuestra vida es "ir directamente a Dios."

Alberto E. Justo


La oración más preciada...

Grande es el deseo de ascender a lo más alto, olvidándose de sí mismo: el camino es dichoso, firme en la Fe...
Presto olvidamos. Ahora retenemos una imagen, sí sólo una imagen,...

 Alberto E. Justo


paz en el corazón

Si llevas el acorde de la paz en el corazón, llevas la vida contigo. Ahora, detente... Déjate mirar por el Señor que, inmediatamente está en tu corazón, en tu espíritu. No lo olvides: el secreto de la inmediatez es fuerza y sentido en tu vida, es tu vida misma.

Alberto E. Justo


jueves, 12 de octubre de 2017

Diálogo apurado

No te dejas encontrar... Quizá sea mejor así... Pero te pesa no sé qué insuficiencia... ¿Qué pasa?
Aguardabas algo o alguien que no llegó. Tal vez ilusiones tuyas, tal vez un sueño que ya pasó. Considerabas ayer que esa "presencia" ilusionada te era debida y, con ella, el "reconocimiento" correspondiente. Pero no ha sido así y quizá nunca lo sea. Lo que aguardas no te pertenece, ni interesa tu bien... Tú no eres eso, que   quede muy claro: tú no eres eso.
Sólo el Silencio amable, hoy y siempre, te dirá lo que no sospechas. Espera un poco más.  Deja a Dios ser Dios en ti...
No hay "premios" grandes en este mundo. Ocurre que no es "grande" en realidad lo que tal se nos antoja. Repito: deja que la Gloria de Dios resplandezca siempre nueva en tu vida y en tu corazón. Y llora todas las veces que quieras.

Alberto E. Justo


miércoles, 11 de octubre de 2017

¿Quién es noble?

Sobre todo el que no necesita probarlo. Aquél que solo y consigo mismo es más noble que nadie y no busca espectadores. Quien vive para Dios sin aguardar recompensa alguna. En, suma: aquél a quien
Dios basta siempre, donde sea y como sea.

Alberto E. Justo


la urgencia

Vas a las apuradas porque quieres terminar... Sobre todo por ganar un nuevo mérito: prontitud, eficiencia y cosas por el estilo. Quisieras, quisiéramos, llenar uno u otro vacío... Conquistar un nombre, un lugar, hacernos valer...
Parece que esto es muy importante. Quisieras "valer", ganar, en una eterna concurrencia, un nombre...
Aquí se presenta, de nuevo, una cuestión muy del hombre de hoy: "¿Quién soy?"
¿Y si respondiéramos, de una vez por todas, inmediatamente, así, no más: "nadie"... ? Si hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios ¿dónde estoy, aquí o en mi origen? ¿Quién soy, pues?
De nuevo: sólo soy en el que Es. ¿Cuál es la urgencia de esos "trabajos"? ¿Ser "otro", diferente?
Con San Pablo digo: "mi vida está escondida con Cristo en Dios." Que está escondida significa que está propiamente en Él, que Es Él.
¿Qué más quieres? ¿Títulos, competencias ganadas, aplausos, saber ahora lo que no sabes ni supiste ayer, uno o dos premios?
¡Quédate en el silencio de tu nuevo Nacimiento! ¡Nazca siempre el Verbo en tu corazón!

Alberto E. Justo


martes, 10 de octubre de 2017

Quisieras una seguridad muy grande...

No hay mayor firmeza ni seguridad de la que tienes. Sí, de la que tienes ahora mismo. No vaciles pues en tu corazón.
El Señor te seduce cada vez más...
Clamor secreto y escondido, alegría muy grande cuando sabes descubrir cuál es tu destino, tu vocación, tu vida toda en Dios. La grandeza y la gloria no está, ni estará nunca en que "hagas" cosas, sino en que las realices en el Corazón del Señor... Por moción y obra de Aquél cuya vida vives y participas.
Yo descubro esta única Realidad: Unidad inefable que todo lo trasciende y lo transforma.

Alberto E. Justo


luz en la intimidad

Y es muy grande. Grande e inabarcable es el lugar y lo es también la hora, cuando el peregrino ha aceptado su destino y su ventura.
Porque el peregrino verdadero nunca pierde... No se le escapan los segundos ni los horizontes. No sabe lo que lleva ni cómo lo llevan, pero vive, en intimidad y secreto, un nivel siempre más alto. Vive porque es levantado más allá de sus sospechas. Ya no hay, para él, más reparos ni detenimientos. Simplemente está, simplemente es por encima de sí mismo. "Es" en Aquél de Quien todo recibe...
Ora, mi buen Hermano, ora por encima de tu oración, ora en el Espíritu en Quien vives. No lo dudes un instante: Él es tu Vida y tu felicidad.
No está lejos... Tú no estás ni vives lejos. En tu intimidad descubres hoy algo más, mucho más, y te sabes "más allá".

Alberto E. Justo


viernes, 6 de octubre de 2017

¿Te animas?

peregrinos, aún hoy

Peregrinos hacia el corazón o en el corazón. No imaginamos el "espacio"... Es imposible. Pero no aludimos a ninguna "medida", aludimos al Misterio que "no tiene medida."
Sonrisa de Jesucristo, sonrisa de Dios que supera cualquier idea de "presencia". Música "callada" en esta hora del ruido.
No podemos expresar lo inefable. Baste señalar que el Señor no demora, que ya estaba aquí mismo, en nuestra intimidad.

Alberto E. Justo


jueves, 5 de octubre de 2017

Aunque lo veamos oscuro, nada hay tan claro

Los caminos son inimaginables... Aguardamos grandes cosas, esto o aquello.Pero la verdad es que nunca llegan.
Ahora, sin embargo se dibuja una oportunidad. Y es esta de la intimidad y del secreto. ¿Qué es ? Es la Luz del Misterio que se manifiesta en nuestra vida.
Pero no aguardes ni imagines compensaciones, ni felicitaciones, ni aplausos. Prepárate para la prueba que no admite excepciones... La hora presente sabe a "pena", a angustia, en un mundo donde la falsedad ha fijado su apresurado domicilio. Por tanto la verdadera vida comportará la desilusión. Que esto no te asombre.

Alberto E. Justo


cuando cambia la visión...

Entonces ya no quedas sujeto al antojo de nadie. Y tú puedes,¡vaya si puedes! Anímate. Además no te falta buen ánimo.
¡Para qué insistir! ¿No han pasado ya los tiempos y las angustias de aquél "ayer" que tanto abrumaba? Hay otra cosas -dirás, sí, desde luego; pero has de estar seguro de que acabarán en olvido también.

Alberto E. Justo


miércoles, 4 de octubre de 2017

Todavía más allá

Sin temor alguno enfrentamos una dimensión aún mayor, que no podemos imaginar ni sospechar... El Señor nos protege y nos libra, guardándonos más íntimamente en Su Corazón. Ya estamos muy lejos de nuestro viejo punto de partida. No hay "estaciones" intermedias... No, no las hay.
Ahora -más pronto que ligero- resplandecen nuevas auroras preñadas de esperanzas. Y esto es muy bueno. No somos capaces de medir más "espacios". Es la oportunidad de crear un ámbito nuevo de intimidad, mayor y más hondo, sin fijarnos ni distraernos con comparaciones absurdas.
El viaje puede resultar un poco largo y no menos fatigoso... Es verdad. Pero el destino final ya abre sus puertas.

Alberto E. Justo


Dios en tu corazón

Se trata de un historia luminosa, más presente cada día. Dios viene o, mejor, ha venido sin aviso y sin forma, sin medio ni medida... simplemente aquí y ahora, sin quedar sujeto a ningún "aquí" ni a ninguna hora.
Venir: comporta "habitar" y esto último es vivir. Se trata de "ser" y de ser en verdad.
En otro lugar hemos destacado una frase plena de sentido: "no te detengas "sobre" el ser, simplemente Sé.

Alberto E. Justo


martes, 3 de octubre de 2017

el templo está es tu corazón


"Aquí tienes a tu Madre"


¿Amanece en la soledad?

En la soledad verdadera no existe el ocaso... El peregrino acaba por descubrir una dimensión en su vida que lo eleva y, al mismo tiempo, lo oculta y le abre las puertas de una vocación superior que es irrenunciable.
La "renuncia", tantas veces incomprensible en el hombre, es la apertura a la presencia de Dios...

Alberto E. Justo

lunes, 2 de octubre de 2017

hay una sorpresa en cada lugar

Sobre todo cuando la Vida se manifiesta presente.¡Qué importa que no lo sepas! Deja que lo menudo se quede diminuto ¿Qué más da? Tú en cambio respira profundamente tu oración. Que nada te aparte de ese silencio que te alimenta y eleva.
Huye de "lo que se dice". Quédate en el silencio que no compara, que no elige, que no turba ni angustia. Deja lo que se tiene por muy grande a los más pequeños. Descubre y vive esa paradoja. Cuanto más pequeño, más entrarás en el secreto...

Alberto E. Justo


¿Existen los oasis en los caminos exteriores?

Tal vez no, pero no nos interesa eso ahora. Los caminos se trazan en secreto, no figuran en planos o mapas...¿Dónde están?
Sí, hemos sido llamados a "ser" camino también, a hallar en nosotros, en nuestra vocación y en nuestra vida, las sendas que no se hallan dentro de las fronteras de este mundo.
También existen las fronteras de la historia y también erramos cuando olvidamos la vocación esencial.
¿Es tan difícil penetrar el Misterio interior? Aceptemos este desafío rechazando lugares comunes y alejándonos de los grupos y grupejos de moda.

Alberto E. Justo


¿Confusión, desorientación?

Perdidos (un tanto) en el desierto de hoy y de la historia de siempre, volvemos a la pregunta sin respuesta... ¿Y ahora, qué?
La claridad de una respuesta no depende de las "certezas" del momento, ni de la lógica habitual. La respuesta y la vida toda está en el origen, en la  raíz, en la misma aurora encendida más allá de todo lenguaje.
Quisiéramos ajustar lo que no se ajusta, quisiéramos -en suma- lograr la síntesis que despejara tantas dudas y expulsara toda vacilación.
Pero caminamos a oscuras. La Luz interior nunca se apaga, es verdad, pero es escondida, silenciosa, recatada, pudorosa.
Volvamos a la quietud... sin protestas ni reclamos. Más adentro está la respuesta.

Alberto E. Justo


domingo, 1 de octubre de 2017

fuga de un mundo en fuga

El mundo escapa hacia un mundo falso... Aún aquellos que, por vocación, han de buscar un lugar propicio para recibir al Señor, sí, aún aquellos se fugan con el mundo comprometiéndose con él. Extraña cosa: para no caer en los lazos del mundo es urgente dejarlo sobre todo quitándole el corazón.
Pero hoy por hoy hasta los clérigos quedan seducidos por un mundo implacable que presenta sus mercaderías sin descanso... ¿Por qué tanta necedad, como si la historia no fuera suficiente para enseñar un camino mejor?
Es urgente, entonces, que despojado atiendas al Señor que está ala puerta y llama...

Alberto E. Justo




sábado, 30 de septiembre de 2017

Aun puedes despojarte... No temas

El silencio no es despojo sino luz encendida en profundidad... De Dios vengo y a Dios voy... Camino dichoso, pleno de fecundidad. Es urgente, pues, abandonar... Si es preciso: una y otra vez, sin fatiga y sin dudar, dejando quizá a la vera del camino lo que no sospechábamos ayer.
El tesoro crece en la medida en que se oculta. Nada digamos, sea todo sin ruido ni reclamos, ni determinaciones. Deja que la Belleza cante su Himno -siempre irrepetible- y tú no intentes mortificantes instantes sonoros. Atiende, en cambio, a los latidos del corazón. Fíjate adónde estás ahora. Porque no te encuentras donde crees sino infinitamente más hondo, en la realidad verdadera, lejos de cualquier ficción.

Alberto E. Justo


viernes, 29 de septiembre de 2017

A pesar de los errores...

En ocasiones, repetidas con no poca frecuencia, lamentamos detenimientos y fracasos... Esto es: lo lamentamos. La experiencia de los límites nos hace retroceder o nos detiene, tal vez en un lugar no deseado. Pero el hecho es ese: nos detenemos y un vago sentimiento de frustración no nos deja en paz. Y esto es así porque no acabamos de convencernos que nuestra vida no consiste en los éxitos o en el aplauso estridente:  y que nuestra vida es silencio, y nada hay tan fecundo como el silencio.
¡Anímate a perder! Anímate a pasar de largo, a no detenerte en las necedades de triunfadores y triunferos (sic). No desfiles ante los ojos atónitos de los que todo olvidan. Deja, deja las cosas allí donde están. Que no irán a buscarte o a pedirte lo que tu piensas que posee algún valor... Lo que juzgas bueno será siempre tenido por carente de "interés". Deja y sigue... Como Virgilio dice a Dante:"no ragioniam di lor, ma guarda e passa." No hay métodos para protegerse de lo mediocres. Deja, por fin, no dudes que es Dios Quien obra...
Los errores te servirán para aprender no poco... ¿qué más da? Deja, sigue y confía.

Alberto E. Justo




miércoles, 27 de septiembre de 2017

caminos en profundidad

Los hay, claro, y muchos. Pero ahora dejamos de lado cualquier posibilidad de "hacer algo" para -en cambio- abrir el corazón y descender en él, más allá de métodos y de programas.
Y esto no sólo es posible: es lo único necesario. Por ello dejamos arroyuelos y sendas viejas para abrir las puertas a Aquél que llama...
No hay determinaciones ni métodos. Hay paz y hay silencio...

Alberto E. Justo


martes, 26 de septiembre de 2017

A pesar de las horas que corren y con ellas...

Has llegado ayer, sí, ayer mismo, al puerto ansiado. Las montañas vistas desde lejos se nos antojaban lejanas, inalcanzables tal vez. Hoy has visto, quizá sin apuros, que tu arribo fue ayer. ¡Ya estás, ya te encuentras, ya no tienes que correr!
Es hora de recuperar ese sentido profundo que te ayudará
a seguir hacia dentro, lejos de prisas y de superficialidades, lejos, en suma, de las tentaciones que asaltan a los viandantes de camino.
Reposa -pues- en tu corazón, en tu misma vida que es de Dios, que es Dios. Y calla... No dejes que ningún palabrerío te aparte o distraiga tu ruta. Muchas veces salimos de casa y nos perdemos buscando lo vano de situaciones soñadas y nada más.
El Señor ya entra para quedarse contigo. Serás -siempre- un sólo Espíritu con Él.

Alberto E. Justo


Asombro

No busques tan lejos lo que tienes tan cerca. No procures lo que eres donde no eres. Desciende silencioso a tu corazón... Deja también lugar al asombro y a la sorpresa.
Tampoco pierdas tiempo en viajes o en idas y vueltas. Simplemente abre todas las puertas al Señor. No eres tú quien va: es Él quien viene...

Alberto E. Justo