Cuando hablamos de desprendimiento o de cortar ligazones o apegos, casi siempre permanecemos en la "negación" de esto o de aquello. En efecto, nos decimos, debemos vigilar para que todo eso que nos parece haber dejado no nos importune más. Pero esto es un error, ya que permanecemos, por la negativa, atascados de la peor manera, en exceso celosos por no sé qué perfecciones que sospechamos alcanzar a fuerza de seguir rechazando...
Cuando el alma sale libre por su retorno a la pureza original no queda aferrada a las oscuridades de ayer. Basta disponer el "lugar" para que Dios lo ocupe sin más.
Pero ¿cómo lo sabemos? ¿Qué es lo que ahora veremos? Nada de lo que imaginamos. Aquél que nace en el corazón es insospechable y el espíritu no se conforma con ninguna migaja, ni con ningún otro pedazo o fragmento. ¿Se nos ocurre posible un... "vacío perfecto? ¿Qué pretendemos, en realidad? En este sentido, repetimos con Guillermo de Saint-Thierry: "nadie está menos solo que el solo..." Porque, cada vez, cuando abrimos las puertas de casa, viene el Señor con mayor intimidad, secreto y silencio. No diremos de esta o de aquella manera. No hay modos. La causa del amor de Dios es Dios mismo -decía san Bernardo- y su modo: amar sin modo.
Alberto E. Justo
miércoles, 30 de diciembre de 2009
lunes, 28 de diciembre de 2009
¡No te detengas ahora! Sigue de camino...
Decía el Maestro Eckhart: (...) "tú debes necesariamente ser en la esencia y habitar en el fondo. Es allí donde Dios debe tocarte, en la simplicidad de su Ser, sin el intermediario de ninguna imagen.
"Por sí misma una imagen no muestra ni significa nada. Ella refiere y reenvía totalmente a aquello de lo cual es imagen." (Sermón 101)
Estamos, pues, invitados a no quedarnos a mitad de camino, sino a seguir, sin desfallecer, a pesar de lo que pueda turbar nuestra peregrinación cotidiana. Porque en esa maravillosa simplicidad, en el abandono y en todo desasimiento, se nos abre el camino esencial que no nos es posible definir...
Sería un error rodear de murallas, de pretender circundar esa inmensidad abierta desde el corazón.
R. Rolland hablaba de "sensación de lo eterno", de "sentimiento oceánico", que es un "contacto", un "hecho"... No nos detengamos pues en la puerta.
Alberto E. Justo
"Por sí misma una imagen no muestra ni significa nada. Ella refiere y reenvía totalmente a aquello de lo cual es imagen." (Sermón 101)
Estamos, pues, invitados a no quedarnos a mitad de camino, sino a seguir, sin desfallecer, a pesar de lo que pueda turbar nuestra peregrinación cotidiana. Porque en esa maravillosa simplicidad, en el abandono y en todo desasimiento, se nos abre el camino esencial que no nos es posible definir...
Sería un error rodear de murallas, de pretender circundar esa inmensidad abierta desde el corazón.
R. Rolland hablaba de "sensación de lo eterno", de "sentimiento oceánico", que es un "contacto", un "hecho"... No nos detengamos pues en la puerta.
Alberto E. Justo
martes, 22 de diciembre de 2009
Un texto de Juliana de Norwich
"Entonces nuestro buen Señor abrió mi ojo espiritual y me mostró mi alma en el centro de mi corazón. La vi tan grande como si fuera una ciudadela infinita, un reino bienaventurado; y tal como la vi, comprendí que es una ciudad maravillosa. En el centro de esa ciudad se encuentra nuestro Señor Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, una persona apuesta y alta, obispo supremo, rey solemne, señor honorable. Le vi espléndidamente vestido. Se sienta erguido en el centro del alma, en paz y reposo, y gobierna y guarda el cielo y la tierra y todo lo que es. La humanidad y la divinidad se sientan allí en reposo; la divinidad gobierna y protege, sin instrumento ni esfuerzo. Y el alma está enteramente habitada por la divinidad, supremo poder, suprema sabiduría y suprema bondad.
"Jesús no abandonará nunca el lugar que ocupa en nuestra alma, pues en nosotros está su hogar más íntimo y su morada eterna y es su mayor delicia habitar allí. En esto reveló el deleite que tiene en la creación del alma del ser humano; pues así como el Padre podía crear a la criatura, y así como el Hijo podía crear a la criatura, igualmente el Espíritu Santo quería que el espíritu del ser humano fuera creado, y así se hizo. Por ello la santísima Trinidad se regocija sin fin en la creación del alma humana, pues vio, desde antes del principio, que en ella se deleitaría eternamente."
(Libro de Visiones y Revelaciones, cap. 68)
"Jesús no abandonará nunca el lugar que ocupa en nuestra alma, pues en nosotros está su hogar más íntimo y su morada eterna y es su mayor delicia habitar allí. En esto reveló el deleite que tiene en la creación del alma del ser humano; pues así como el Padre podía crear a la criatura, y así como el Hijo podía crear a la criatura, igualmente el Espíritu Santo quería que el espíritu del ser humano fuera creado, y así se hizo. Por ello la santísima Trinidad se regocija sin fin en la creación del alma humana, pues vio, desde antes del principio, que en ella se deleitaría eternamente."
(Libro de Visiones y Revelaciones, cap. 68)
domingo, 20 de diciembre de 2009
caminos interiores
Ahondando por el camino, cada vez ha de aparecer nuevo... Porque el desierto del alma no se abarca jamás... Como nos dice Heráclito (Frag.45) "No podrías encontrar, andando, los límites del alma, aunque recorrieras todos los caminos; tan profundo 'logos' tiene."
No agotaremos esa "inmensidad de dentro" y sí perderemos mucho ignorándola y no sumergiéndonos en ella.
Volvamos incesantemente al corazón, a la profundidad, una y otra vez, que nunca estaremos allí solos. Hay Quien nos llama y nos espera en todos los caminos...
Alberto E. Justo
No agotaremos esa "inmensidad de dentro" y sí perderemos mucho ignorándola y no sumergiéndonos en ella.
Volvamos incesantemente al corazón, a la profundidad, una y otra vez, que nunca estaremos allí solos. Hay Quien nos llama y nos espera en todos los caminos...
Alberto E. Justo
lunes, 14 de diciembre de 2009
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