sábado, 24 de marzo de 2018

La hora presente puede indicar una grande ausencia---

Por ello nos "llamamos la atención" para reingresar en la paz duradera que no engaña. Hay pequeñas y muy grandes obras, donde se percibe el eco profundo que siempre buscamos. Pues ha llegado la hora de descubrir con confianza esa voz y ese mensaje que supera todo mensaje.

En el silencio del Espíritu hemos de llegar y amanecer: Dios está aquí.

Alberto E. Justo


jueves, 22 de marzo de 2018

"Desierto" propiamente no comporta "destierro"

 Nos hallamos en la hora de una prueba que no alcanzamos a medir, ni proponemos nada acerca de ella. Silencio e ignorancia: esto es: sabia ignorancia, con ojos cerrados y abiertos al mismo tiempo.
Han callado las campanas, cuyo eco se percibía ayer en la distancia. Hoy no hay campanas, al menos afinadas.
Pero hay una magnífica noticia... Sabemos más, conocemos más, lo que ayer resultaba ignoto.
 Si sabes algo más goza y sonríe... Y calla.

Alberto E. Justo


miércoles, 14 de marzo de 2018

¡¡Ha llegado la hora!!

¡No te detengas ya! No cambies ya direcciones... El Señor está presente... Puedes callar y orar sin cesar.

Alberto E. Justo


martes, 13 de marzo de 2018

No necesitas lo que crees

El regalo de Dios es mayor que cualquier imaginación. Para ser en Jesús no hay más que dejarse caer en Él, con toda confianza y sin más. Recibe pues este saludo y guarécete en el Corazón de Dios...
 Alberto E. Justo


lunes, 12 de marzo de 2018

Y aunque todo parezca decir lo contrario...

la obra de Dios noábamos se detiene y continúa siempre llenando de luz y de vida todos los rincones, aún los más sombríos...
Evoco e invoco la presencia de mi hermano en estas horas de confusión y adhiero en la confesión sincera que nunca calla... No hemos de dudar. En todo momento resurge la fuerza de Dios donde menos lo sospechábamos...

Alberto E. Justo


abundan las aves y aumentan las flores...

¡Elévense esos cantos maravillosos! ¡Dios está aquí!
  Alberto Enrique


sábado, 10 de marzo de 2018

las "horas oscuras"

Que nunca te intimiden las sorpresas imaginadas. Huye de un lado o del otro. No permanezcas mirando lo que hoy (esta vez no se deja ver). ¡Calla y contempla. que siempre Dios te regala lo mejor.

Alberto E. Justo