jueves, 7 de septiembre de 2017

Una vez más ¿respuestas?

Sólo la Palabra en el silencio responde lo que no es posible traducir. La vida responde pero no con "interpretaciones". La "vida" es silencio. Es Misterio insondable, lleno de promesas. 
El Señor brinda sus respuestas en la plegaria que no cesa, que vuelve, incesantemente, que renace y torna a renacer.
Refúgiate y ocúltate en Él. Huye de vanidades y cacofonías. Espera en Él y reposa en Su Paz.

Alberto E. Justo


Esa luz... está lejos

Buscas, con razón, "aquello" que está siempre, tu vida misma, 
 "aquello"que está en tí... ¿O lo que en verdad eres?
¡Misterio grande, éste de todos los días! Lo cierto es que buscamos adónde huir en este o de este mundo. Me pregunto ahora ¿es necesario huir a  "alguna" parte? ¡Sabes ya dónde te encuentras! ¿Quieres escapar de tu bien?
¡No busques tan lejos!

Alberto E. Justo


miércoles, 6 de septiembre de 2017

¿Para qué estoy yo aquí?

Pues... para nada. ¿Creías que vales algo para algo? ¡Qué pretensiones por aquí y por allá! De distinta índole todas.  Y me preguntaba: -¿para qué cosa sirvo? Nada me preguntan, nadie quiere que enseñe nada, ni aprender nada... ¿Entonces, qué pasa? ¿No estoy en "mi" lugar? 
No hay "lugares"... Tal vez no hay lugares vacíos... Pero nadie enseña nada, efectivamente, en "lugares"...
¿Qué es esto? ¿No sabías que se enseña en silencio? Nunca sabrás lo que das, así como es difícil saber lo que recibes.¡Enseñar en silencio! ¡Intensidad escondida y realidad fecunda que no se mide ni se explica, que no necesita de la lógica humana, ni de los cálculos antojadizos de este mundo ni de ningún otro!
Así, pues, ¡calla!, medita y busca a solo Dios. ¡No pretendas disfrazarlo ni te escondas en imágenes engañosas! Aprende tú mismo la lección del silencio, huye al Desierto y reposa tu corazón en el Corazón de Dios.

Alberto E. Justo


martes, 5 de septiembre de 2017

cómo brota la oración

Podremos hacer mil intentos de explicar lo inexplicable... Sin embargo hay algo que todo lo trasciende: "orar, de verdad, es siempre "más allá" o, tal vez, más aquí. Creemos demasiado  en fórmulas y maneras, pero el gran secreto es que hemos de trascender todas y todo.
Deja que el Espíritu mismo sea el orante, tu orante. Vive del Espíritu y en el Espíritu... ¡Asómbrate por fin! El Espíritu está en ti... Tú eres, "piedrecita Blanca", que sólo conoces Tú.

Alberto E. Justo


lunes, 4 de septiembre de 2017

Y, sin embargo, todo lo tenemos en Aquél que nos conforta

¡Qué admirable participar, en modo inefable, en los pasos, vida y misión del Señor! Buscamos fuera y todo lo tenemos dentro. Pero hay un "secreto" de vida que no podemos definir, ni explicar. ¡Un secreto inmenso! "Hágase en Mí, según tu Palabra" en suma lo sabemos: hágase, cúmplase, ¡haz Tú, Señor!
Imposible hablar de los "caminos" en el Corazón de Dios. ¿Hay caminos? Es Él mismo: Camino, Verdad y Vida.

Alberto E. Justo


domingo, 3 de septiembre de 2017

ecos vanos

Suenan en la lejanía no sé qué clamores que se levantan de la fatiga y de la lucha cotidiana que no acaba. El peregrino busca y busca, pero la verdad es que no encuentra... Salvo tropiezos y desilusiones. Es increíble con cuanta soltura el hombre miente hoy y deja que lo vean distinto de cómo es en realidad. Porque la "realidad" no importa.
Por eso no hay estima alguna por el secreto o por el silencio...

Es urgente salir, como don Quijote, y no dejarse engañar ni sujetar por la necedad imperante...
Solos, pues, sí en soledad inédita, insospechada.
Pero se levanta la plegaria que supera y trasciende cualquier mentira. Profecías vanas y falsas y estúpida marcha hacia "nada". ¿Es posible vencer todo ello? Creemos que sí, en la medida en que no nos detengamos en los acechos de un camino ya superado.
Lo que murió ayer :Ya está muerto. Es inútil insistir.

Alberto E. Justo


sábado, 2 de septiembre de 2017

No imaginarás nada

No imaginarás nada: aprende a recibir y a admirarte... Que lo que no se alcanza, siempre viene e nosotros.
Es el fundamento que, a veces, se nos escapa. Mucho ruido distrae y nos lleva a otra parte. Fuera y ya algo lejos me lamentaba de no haber recolectado nada... Pero un viejo monje me dijo: -para recibir debes atender y callar... Lo que no se percibe ha penetrado por otra puerta inimaginable. Confía y tendrás lo que aguardas.

Alberto E. Justo