lunes, 14 de mayo de 2018

Belleza sublime

de quien todo lo deja y olvida para morar en solo Dios. Ah. Silencio incomparable de la Paz!! Aunque todo se oculte...

Alberto E. Justo


sábado, 12 de mayo de 2018

Accedo y soy recibido en el Corazón del Señpr

Has llegado, Dios mío, una vez más. Me da un gozo enorme saberte presente y no considerar más que la sola relación directa en Tu Corazón.
No deseo apartarme de Tí aunque las amenazas y los sustos que engendra el enemigo nos sorprendan un poco.  Sólo Tú Señor, en el silencio que todo lo cela y redime.
Los ejercicios muy humanos que se agolpan en mi memoria me aturden. Quisieran los médicos y mediquillos que no haga otra cosa que CAMINAR... Dame una ayuda, quiero curarme pero no quedar obsesionado y triste por no avanzar en la recuperación. ¿Es necesario tanto ruido.... Decime qué hago, por favor. En este momento no viene el fisioterapeuta y me parece (el médico lo piensa) que no es necesario.
Tal vez una sola palabra tuya pueda en el Señor suprimir mis dudas y vacilaciones.
Dejo aqu´, esperan tu respuesta. El Señor no te negará la respuesta. Te bendigo y te aseguro mi esperanza. Allí está la fortaleza que, a veces, me falta...
Te bendigo de nuevo y espero tu respuesta
 Alberto



martes, 8 de mayo de 2018

La Gracia Divina así derramada en el corazón

 Así se manifiesta en la hora presente... Fuerza es reconocer que hay luz nueva, a pesar de las tinieblas y que amanece a pesar de los temores que no  se dispersan fácilmente. Ah, singular desierto, tanto, tanto te amamos y pretendemos refugiarnos en tu silencio singular! Hoy clamo, nuevamente -como siempre- en la plegaria de Nuestra Santísima Madre... Oye, siempre, esta súplica que no calla y sí late, implorando Tu Bondad.

Alberto E. Justo


miércoles, 2 de mayo de 2018

No lo sabes, pero ya estás

La vida que Jesús nos regala es así. Porque nunca acertaremos con nuestro mayor deseo. Sólo Él lo conoce y sólo Él puede y quiere darse a nosotros en modo inefable. No dudes, acude. No importa que te demores un tanto: simplemente persevera y confía. No temas y deja que tus ángeles te acompañen siempre... 
 Las sombras de este mundo pasan o pasaron ya. Quizá no tengas las comodidades o las seguridades que quieren los hombres. No te detengas ni te atasques en pequeños engaños. Nada de eso. Persevera sin temor y con confianza. Lo tienes todo, aunque los necios no vean nada ni reconozcan nada. Tu obra es Él; no las ocurrencias de virtuales analfabetos... Tus obras son, pues las Suyas. No te confundas, tienes más o más haces y no lo sabes... Tu Morada es el Corazón de Dios...

Alberto E. Justo




La Luz que no tiene ocaso

Otra súplica... que no puede callar.
 ¡Dame, Señor, la gracia de la "lejanía", 
ocúltame en tu Luz y en tu Paz!
Los muchos que van y vienen, hacen tanto ruido...
Escóndeme más allá, en lo profundo
de la ermita, que sólo Tú conoces.

Entonces descubro, en medio del bosque,
que lo más lejano es lo más cercano...
Que me alejo, cada vez más, hacia la aurora,
hacia esa aurora que los hombres no ven ni pueden ver...

Alberto E. Justo


martes, 1 de mayo de 2018

Abriendo las páginas de otros horizontes

Sabemos muy bien que no es necesario apartarnos del silencio contemplativo, de quienes todo pueden perder y todo ganar. En la Paz del Resucitado: somos vivimos... estamos.
¡Silencio nuevo, pues, a pesar de las mentiras que resuenan aquí y allá! Sabemos dónde estamos y quienes somos. No tenemos signos de poder alguno, estamos con Él, con el Padre, con Nuestro Padre, con Nuestro Dios.
¡Sed fuertes! Nada habéis perdido, nada habéis de perder...

Alberto E. Justo


No procures demasiadas explicaciones

¡Recibe, con sencillez, el misterio que tiene más claridad! Parece que todo se nublara esta vez... Ahora refúgiate en el Corazón de 
Jesús.
Alberto E. Justo